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jueves, 16 de mayo de 2013

Hansel y Gretel. Cazadores de brujas (2013). Si Lincoln cazaba vampiros, los niños perdidos no iban a ser menos



De las versiones modernas y peleonas de personajes conocidos quedé escarmentada en su día. Había esperado con bastante interés Van Helsing, aquella película de Hugh Jackman y Kate Beckinsale donde salían monstruos de la Universal a puntapala, para encontrarme con una especie de película de saltos variados, efectos digitales, y argumento tirando a ridículo. Caí una vez, y por mucho aspecto cañero que tuviera una versión de Hansel y Gretel reconvertidos a cazadores de brujas profesionales, no me iba a fiar de buenas a primeras. Parece que la industria también aprendió del descalabro del momento, y sin llegar a ser una buena película, Hansel y Gretel: Cazadores de brujas, sale bastante airoso.



La película empieza con sus dos protagonistas abandonados en el bosque, su encuentro con la bruja de la casa de chocolate, y cómo se deshacen de esta. Esto es solo el principio, porque durante el tiempo que estuvieron prisioneros de esta, aprendieron unas cuantas mañas sobre cómo deshacerse de las brujas y de paso, convertir esto en una profesión lucrativa. Gracias a su fama, son contratados por el alcalde de un pueblo donde han empezado a secuestrar varios niños. La investigación, en la que les ayuda un chaval admirador de su trabajo (sí, en el siglo XIX también había fanboys, pero en vez de tumblr coleccionaban recortes de periódicos) indica que las brujas pretenden utilizar a los niños para fabricar una poción que las hará inmune al fuego, que es la única forma de destruirlas, y que esta solo puede llevarse a cabo una vez cada diez años. Además, estas parecen estar muy interesadas en Gretel como parte de la poción. La misión no sale como ellos esperaban, y tendrán que enfrentarse a un akelarre sin más ayuda que sus propias armas, un chico y una mujer a la que salvan en un principio de acabar quemada en la hoguera.



Hansel y Gretel está muy pensada como cine en 3 Dimensiones, que es como se estrenó: muchas peleas y coreografías imposibles, primeros planos de armas y sobre todo, cosas que saltan a la pantalla sin más motivo que el que justificar el suplemento que se cobra por estos efectos especiales. Lo cierto es que solo ver el anagrama de MTV Films me hizo que estuviera a punto de apagar la tele, que este no es precisamente sinónimo de calidad. Además, para qué engañarnos, no pretende ser otra cosa que una película de acción con una estética muy puntual, deudora de las ilustraciones góticas y el cine de terror y protagonizada por un actor que está despuntando. Más o menos, como Van Helsing en el 2004, la diferencia es que esta vez sí les ha salido bien. De entrada, no solo se trata de un guión sobre dos personajes reconocibles matando brujas, sino que también sirve para que estos puedan conocer la situación que los llevó a acabar perdidos en un bosque, y de paso, añadir a un par de personajes que acabarán haciendo equipo con ellos (de cara a una posible secuela). Hay que reconocer que todo el desarrollo de este descubrimiento es bastante atropellado, pero también se debe tener en mente el tipo de película que se trata.



También aparecen unos cuantos chistes sobre el mundo en el que sucede la historia, como el que las botellas de leche lleven atadas grabados con los retratos de los niños desaparecidos, y otros detalles mucho más originales como el que Hansel haya contraído diabetes después de la dieta intensiva de azúcar a la que lo sometió la bruja. La cara más reconocible en el reparto es Jeremy Renner, que además de parecerse cada día más al Grumpy Cat, está en racha desde que interpretó a Ojo de Halcón en Los vengadores, y se está especializando en papeles de acción. Famke Janssen aparece como siempre, en papel de bruja/mujer fatal, lo que le va bastante bien y Gemma Arterton, en el papel de Gretel, está muy mona y poco más. El diseño de las brujas es bastante más divertido, y en la última parte de la película se pueden ver desde las típicas narices ganchudas hasta un akelarre en el que aparecen todo tipo de personajes amenazadores. Y un poco góticos en exceso, también.

Al final nos quedamos con lo que indica el título, con una historieta de acción y disparos bastante competente aún dentro de sus limitaciones, como cierta falta de originalidad a la hora de diseñar la estética de la película, y sobre todo, el no haberse arriesgado ni un pelo con una historia que vaya más allá del entretenimiento y las peleas en tres dimensiones, pero aún así, cumple su objetivo y da para un rato sin complicarse la vida.

3 comentarios:

satrian dijo...

Prefiero ver a Famke Jannsen en Hemlock Grove que haciendo de bruja para Hansel y Gretel.

La Minomalice dijo...

Ya me he llevado varias decepciones con célebres cuentos llevado a la gran pantalla y esta película me parecía que no me gustaría tampoco, sobre todo porque me daba la impresión de no tener mucho que ver con el relato original. Pero tal y como la describes parece no estar mal, me han dado ganas de verla. Y más hoy que me siento plof y me vendría bien un poco de acción. Lo de la diabetes es genial!

Y el misino brujilla es que me lo como a besos, aunque me eche un maleficio!!

Besos y buen fin de semana!

Renaissance dijo...

Satrian: la había visto en algún episodio de Nip Tuck, prácticamente desde Jean Grey se ha centrado en la tele.

La Minomalice: objetivamente, me parece una película flojita, porque no tiene nada especial en el argumento, y visualmente depende mucho del 3d. Pero por otro lado, lo que ofrece lo cuenta bien...y desde luego, sigo teniendo muy presente el otro intento del 2004 que fue Van Helsing.

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