Series de tv, libros, cine...y una constante presencia gatuna

lunes, 18 de junio de 2012

Telegato (1983) No solo El Planeta Imaginario era distinto...


Debería haber pedido unos mejillones...

Cuando aparecieron las primeras cadenas autonómicas, no andaban muy servidas de pasta…Bueno, ahora tampoco lo estarán, pero entonces, a falta de medios para programas propios y series conocidas, iban comprando lo que podían a otras televisiones europeas. Mal no fue porque así es como descubrí a Tom Baker y el Doctor Who, y de paso, una de mis series favoritas cuando era niña: el Telegato.



Telegato, o más bien el Telechat, fue una serie belga de marionetas que empezó a emitirse en el año 1983, compuesta de unos capítulos muy cortitos que consistían en una especie de telediario presentado por una avestruz y un gato con una pata escayolada, en el que daban todo tipo de noticias. En general, cada episodio consistía en mencionar el santo del día, entrevistar o dar una noticia, y una pausa publicitaria que corría a cargo de un monete. Con semejantes personajes, la cosa no iba a ir por la vía del sentido común, no. Y es que lo que caracterizaba al Telegato era tanto lo surrealista como el protagonismo de los objetos inanimados. Así, el santoral correspondía a los pañuelos, las tuercas o los teléfonos. Y lo mismo anunciaban una migración de paraguas plegables, que entrevistaban a una cuchara. De hecho, el resto de colaboradores eran una plancha, un teléfono, una escoba, una cuchara y un tenedor. Todos ellos marionetas de goma, y con el añadido de que muchos de ellos tenían acento de un país determinado. Por ejemplo, la cuchara era inglesa, pero el de la escoba nunca alcancé a reconocerlo.

A día de hoy, la serie puede parecer rara, y lo era, sobre todo si se la compara con dibujos de la época como pudieron ser Thundercats o Dragones y Mazmorras. Pero hay que tener en cuenta que también en España se estaban rodando cosas como La bola de Cristal o Planeta Imaginario. Y sobre todo, que uno de los creadores de Telegato era Roland Topor..Sí, el tipo que hizo piezas tan rarunas como Planeta Salvaje, encargado de una producción infantil ¡Dios nos pille confesados!

Un día cualquiera, en el plató del Telegato
Como hay muchísimos personajes, para unos capítulos de tan poca duración, los principales serían los siguientes:



Groucha. Es el gato y presentador estrella del programa. Tiene una pata escayolada que le sirve de trampilla para guardar cosas o sacar el objeto que está de santo. En la siguiente temporada fue sustituído por un conejo, según explican, que tiene enchufe en la cadena. La serie tiraría al absurdo, pero tampoco se cortaban en incluir alguna broma más ácida.

Lola. Avestruz copresentadora del programa. Generalmente se encarga de felicitar a los del santoral.



Pubpub. Un mono de color verde, que se ve a la legua que es alguien disfrazado (eso y las marionetas, parte de la gracia del programa) y se encarga de anunciar los productor Null…que son malos a rabiar.



Los Gluones. Partículas más pequeñas que los átomos, pero mucho más charlatanas. Es de lo que se compone todo, y más de una vez entrevistan al gluón de la tarta, al gluón de la basura o al gluón de la
 espuma.
 

Leguman. Protagonista de una miniserie que emiten en el programa, es un superhéroe vegetal: su cabeza es una calabaza cortada como las de halloween, tiene los brazos de guisante y su aspecto hacía que a muchos críos les diera miedo. A mí me encantaba, y aunque no salía siempre, su parte era la que más me gustaba: siempre se enfrentaba a cosas que intentaban hacer el mal, como una licuadora que atacaba un colmado, una mosca, un horno o un secador.

La realización de la serie estaba entre lo artesano y lo típico de la época: aprovechaban el chroma todo lo posible, y sobre todo, no aparecían personas. Cuando aparecía alguien, estaba completamente disfrazado, y tenía un aspecto falso o absurdo completamente intencionado. Pero lo mejor de la serie son sus marionetas, que aunque tuvieran unos movimientos muy limitados, solo ojos y boca, eran sorprendentes por lo original y expresivo de su aspecto. Todo visto en conjunto, sumándole su forma de tratar las cosas, a ratos absurda, y a ratos sorprendentemente ácida, hace que la serie vista hoy sea una rareza, y viendo de nuevo algunos de los personajes, seguramente los calificarían como “nightmare fuel”. Pero es que los chavales de hoy están poco acostumbrados.

4 comentarios:

La Minomalice dijo...

Qué serie más curiosa!! Y más surrealista. Es una pena que hoy no existan programas así. A veces digo algo extravagante delante de un niño y me mira con una mirada de adulto que me espanta. Muchos han perdido el gusto por lo absurdo, la capacidad de creerse situaciones disparatadas llenas de imaginación que a mí de niña -y de adulta- me encantaban. Por cierto, decir que LA BOLA DE CRISTAL es de lo mejor que se ha hecho en televisión. No es nada nuevo, lo sé, pero es bueno que no lo olvidemos teniendo en cuenta que hoy en día es un desierto absoluto en cuanto a programas mínimamente imaginativos y diferentes para los niños.

El gatico adorable!!

Besos!
Ana.

Ex Nihilo dijo...

Así que un colaborador de Jodorowsky al mando de una serie infantil...

Desde luego no hay mejor forma de aprender a hacer crêpes que un show bizarro de marionetas. ¿En qué la echaron en su momento, en castellano o en gallego?

Renaissance dijo...

La Minomalice: ¡Y tanto! creo que hoy la emiten en el canal Arte, aunque me enteré tarde y la he vuelto a ver por episodios en youtube. Para su época era muy creativa, similar a La bola de Cristal (que también pude ver de nuevo hace unos años gracias al Canal Nostalgia de TVE) pero mucho más surrealista y centrada en el tema de las marionetas. Hoy el tema de los espacios infantiles, al menos los dibujos animados, han mejorado bastante, y cosas como Hora de Aventuras vuelven un poco por la misma anarquía que tenían estos programas, pero lo que se suele hacer en España, no me gusta: todo tiene que estar orientado a dar mensaje, ser educativo, y sobre todo, a enseñar inglés, y se han olvidado que en un principio las series infantiles estaban pensadas para entretener a los críos, no para darles clases particulares.

Ex Nihilo: más que crêpes, gofres, que son típicos de la zona (además, estoy a favor de un aperitivo que incluye un 300% más de contenido calórico)..
En la tele autonómica los emitían en gallego, por eso me quedé con la mayoría de los nombres de la época. Otro tanto para el Doctor Who: ¡dirán que es un producto británico, pero para mí Tom Baker seguirá teniendo acento de Santiago!

La Minomalice dijo...

Renaissance, busca en facebook, LINDOS MININOS y disfruta!!

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