Series de tv, libros, cine...y una constante presencia gatuna
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martes, 7 de junio de 2011

Psychoville, Temporada 2. Ahora con un 30% más de humor negro



Atención: esta serie es no recomendada para gaticos menores de 18 meses


Por estas mismas fechas, en el 2009, se emitía en la BBC2 Psychoville, la comedia negra más extraña que ha debido aparecer en televisión: en ella, un grupo de personajes a cada cual más extraño (una comadrona desquiciada, un payaso manco, un enano pequeño, un proyecto de asesino en serie y un coleccionista de peluches ciego) se veía convocado a un antiguo hospital psiquiátrico gracias a una nota que ponía "I know what you did". La historia estaba contada de una forma tan sutil y autorreferencial que, al menos en mi caso, no me dí cuenta de su intención cómica hasta el tercer o cuarto episodio, donde los elementos anacrónicos empezaron a hacerse más evidentes. Bueno, también pudo ayudar que entonces no conociera a The League of Gentlemen, sus creadores, y especialistas en el humor marciano.



Tras su primera temporada, no se si por su absoluta rareza o por compromisos de sus creadores, no se supo nada más durante dos años, cosa extraña porque su último episodio había dejado un claro (y también bastante paródico) cliffhanger que prometía un enigma todavía mayor al que habían presentado. Pero como ya se sabe que los ingleses son más aperiodicos que la revista Señor Marqués, parecía que Psychoville se iba a quedar en una de esas rarezas como lo fue Garth Marenghi´s Darkplace. Sin embargo, el pasado 31 de octubre tuvimos un especial de Halloween, que aunque no estaba relacionado con la serie, sí traía de vuelta a sus protagonistas, y de paso, prometía una segunda temporada con seis episodios que termina este mismo jueves.

En esta no solo cuentan lo que sucedió tras la explosión en el antiguo psiquiátrico, en el que se resolvía el misterio anterior y encontraban a la malvada Enfermera Kenchington, sino que añaden unas cuantas novedades, como es el medallon que este personaje reclamaba constantemente, una organización que parece monitorizar a los protagonistas y que, para variar, es igual de rara que ellos, y algunos personajes nuevos que están más o menos relacionados con la trama. Y es que lo de incluir a cuantos más mejor, es ya marca habitual de The League of Gentlemen, aunque Psychoville sea obra exclusiva de Reece Shearsmith y Steve Pemberton (Gatiss hace horas extras como Mycroft Holmes, y del guionista, no sé que ha sido):



Joe, es que es igual, igual...

- Grace Andrews, jefa de una Corporación, y Kelvin, su ayudante, siguen atentamente los pasos de los protagonistas, el rastro del medallón, y están detrás de la muerte de tres de ellos. Además, están siendo presionados por un grupo de "inversores" que exigen resultados. El parecido de Grace Andrews y su despacho con el Massive Dynamics y Nina Sharp de Fringe es más que evidente, aunque la intención de este personaje estuvo claro desde el principio, en cuanto comenzó a solicitar una pantalla plana "como la de las series de la tele" que mostrara en tres dimensiones la información que consultan.



A este hombre, con Being Human, le tocó la lotería

- Peter Bishop, dueño de la tienda de juguetes antiguos Hoyty Toyty. Conociendo a estos cómicos, empiezo a sospechar que el nombre del personaje no es pura coincidencia, aunque no tenga nada que ver con la otra serie. La mayor sorpresa es ver en el papel a Jason Watkins, a quien ya conocimos como el Herrick de Being Human, haciendo de juguetero un tanto amanerado, y traficante de objetos nazis. De hecho, es él quien descubre la relación de la enfermera Kenchington con los científicos alemanes, y con esto, quedan ya pocos clichés que los guionistas no se atrevieran a machacar alegremente.



¿Por qué a todos los hombres les gusta disfrazarse de señora?

- Hattie (Steve Pemberton, especialista en hacer de mujeres gordas), es una maquilladora que por hacer un favor a un amigo, se casa con el novio de este a fin de que pueda conseguir sus papeles de residencia...lo que no contaban es que la mujer no tiene nada que envidiar a Joseph Fritzl en cuanto a encerrar gente. Aunque en un principio no está relacionado con el resto de personajes, sino que es más bien una trama cruzada que da lugar a situaciones bastante malrollistas.



Shearsmith en versión Freak y Neurótica



- Jeremy Goode (Reece Shearsmith) es un bibliotecario obsesionado con la devolución de un libro, Los 50 mejores paseos marítimos de Gran Bretaña, Volumen II, para lo que no duda en intimidar a la infractora y toda su familia, hasta el extremo de secuestrar a su perro. No se sabe si parte de su psicosis está relacionada con un siniestro personaje que solo él puede ver, al que llama The Silent Singer (nada menos que el propio Shearsmith, con coletas rubias, usando un bastón de micrófono). Las apariciones de este, acompañado de una banda sonora con ruidos raros, demuestra que la frontera entre el horror y el humor para estos cómicos, es muy difusa.



Además de estos nuevos personajes, la serie varía un poco en relación a su estilo anterior, ya que el tono paródico se hace un poco más evidente. Puede ser eso, o que el espectador ya sepa un poco de qué va la cosa, pero la aparición del trasunto de Nina Sharp, pidiendo a gritos aparatos electrónicos modernos, es mucho más obvio que las secuencias, de, por ejemplo, la comadrona, en la temporada anterior. Además, no dudan en cargarse alegremente a parte de los personajes principales, o al menos, a los que no formaban parte de los dos cómicos principales (solo hay uno, interpretado por Pemberton, al que sí finiquitan), o incluso, llegar a retomar a personajes incidentales de la temporada anterior, como la voluntaria china, o la ancianita, que ahora trabaja con Mr. Jelly (perdón, Mr Jolly) en sus números cómicos.

En conjunto, esta nueva temporada sigue siendo tan extraña que no decepciona, y si ha llegado a una segunda, es probable que tengamos otra...El cuando, eso es lo más difícil de saber.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Psychoville Halloween Special ¡¡Se han acordado de filmarlo!!



Una de las cosas que más me fastidian es no haber encontrado ninguna foto de gato que esté relacionada

En el 2009 se emitió Psychoville, una serie creada por el grupo cómico The League of Gentlemen, y que posiblemente fue una de las más raras jamás aireadas en el siglo XXI. Su primera temporada comienza con un personaje enviando unas notas lacradas en las que ha escrito “I know what you did”, y presentando una serie de personajes bastante siniestros: el payaso con garfio, la comadrona y su muñeco, un enano pequeño, un presunto asesino en serie (y su madre) y un coleccionista ciego. La mayoría de los planteamientos y de la forma de filmar hacía pensar que se trataba de una historia de suspense, especialmente en las tramas de algunos personajes…Hasta que empezaban a suceder determinadas cosas completamente vulgares: el personaje misterioso envía sus amenazas en la oficina de correos, el ciego tiene una vasta colección de “valiosos” peluches…y la trama empieza a resultar demasiado absurda como para encajar en una historia de suspense más al uso. Todo ello indica que se trata más bien de una comedia negra (pero muy negra) y de una parodia muy sutil de los géneros de suspense y terror, más que de una serie de misterio normal. De hecho, los autores de la serie ya habían empezado a evolucionar hacia esta forma de humor en las dos últimas temporadas de The League of Gentlemen, en las que imitaban, sin parodiar abiertamente, el cine clásico de terror y las series costumbristas.



Con unos añitos más, la segunda temporada de The league of Gentlemen

Psychoville, con toda su rareza, acabó siendo bastante interesante, con unos siete episodios que no cansaban, y terminaban con un final abierto que hacía esperar una segunda temporada. Pasó un año entero sin saberse nada de la serie, más que de un “volverá en el 2011” anunciado en su página web. Y hace un día me entero vía Basura and tv que hace una semana emitieron el especial de Halloween de esta serie, de la que contaba su vuelta cuando San Pedro bajara el dedo.



El video promocional, toda una declaración de intenciones. Y ninguna de ellas buena.

El especial empieza una vez más como si se tratara de una serie dramática, formada por episodios separados: un chico cuenta la historia de cómo conoció, hace años, a varios de los personajes del manicomio. A partir de aquí, a cada uno le corresponde una historia de terror, que en la mayoría de los casos puede reconocerse la película a la que parodian: Jelly el payaso acaba protagonizando una sobre niños fantasma muy parecida a la que se vio en la película de Trick ´r Treat. La comadrona, una historia más típica sobre asesinatos y locos (con el absurdo añadido que supone su muñeco). El coleccionista tiene su propia versión de The Eye, la película japonesa de terror, con escenas bastante reconocibles, y finalmente, la del presunto asesino en serie, es la más floja, con un giro final que se parece bastante a los comics de terror de la EC. Sorprendentemente, no se incluye ninguna del enano, no sé si por falta de ideas o por no superar el formato de una hora.


En conjunto, el especial no supone ningún avance de la trama más allá de enlazar las historias que cuenta el personaje conductor con la aparición de los protagonistas al final de la historia, y especialmente, la aparición de otros dos, que recuerdan un montón a Fringe, más un bonus adelantando escenas de lo que sucederá en la siguiente temporada..¡Eso quiere decir que existe! ¡y no la han olvidado!



Mientras tanto, el Señor Gatiss se gana unas libras haciendo de Mycroft Holmes

Una vez superado el desconcierto que supone ver Psychoville, y al haberse acostumbrado a su particular estilo, ver este especial resulta más divertido, al conocer el juego que se traen de parodiar géneros y estereotipos que he visto en muchas películas y series. Como curiosidad en cuanto a los actores, no sale Mark Gatiss (el inglés antiguo) por ningún lado, mientras que en Psychoville sí había hecho un pequeño cameo. No sé si se habrán enfadado o es que estaba muy ocupado con la miniserie de Sherlock Holmes. Al menos, este especial ha permitido, con su cantidad de personajes, que Reece Shearsmith aparezca sin ninguna caracterización. Toda una suerte, porque debe ser de los pocos ingleses medianamente atractivos sin a) ser raros y b) tener aspecto de estar seriamente perturbado.



Juzguen ustedes

jueves, 6 de agosto de 2009

Psychoville…¡¡no puede ser!!



Esta es casi tan rara como la foto promocional...


Algún día tenía que pasar.
Servidora iba toda feliciana por el mundo, sin más preocupaciones que encontrar una nueva serie, a ser posible más rara y más vieja que la anterior, y si es británica, todavía mejor. “Tiene que ser algo muy raro y muy desconcertante para poder conmigo”, me decía toda orgullosa.
Sí, como había adelantado en la entrada anterior, estoy hablando de Psychoville.
Aunque no había visto The league of Gentlemen, ya sabía que las producciones de este grupo eran un tanto rarillas. No tan brutas como podrían serlo Little Britain, pero raras raras. Y aquí ya traspasan las fronteras del rarismo conocido para llevarnos a una nueva dimensión del desconcierto y la sorpresa. Es más, estoy empezando a pensar en actualizar la entrada del Diccionario Cósmico e incluir la entrada “desconcertante”.



Si a los de Little Britain les iban los homosesuales gordos y pálidos, el 99% de la caracterización de estos dos se basa en los problemas cutáneos. La foto es de League of Gentlemen, por cierto


Como muchos ya han hablado, Psychoville nace con la pura intención de ser completamente distinta a cualquier comedia negra que pudiéramos imaginar. Y de este modo, nos encontramos a los personajes más extraños que nadie se podría haber inventado para salir en la tele. Lo cierto es que todos ellos están muy estudiados y vienen del imaginario popular dentro de la ficción de suspense y misterio: un payaso manco, malencarado y siniestro, un enano un millonario que vende sus ojos a cambio de lo más preciado en su existencia, un proyecto de asesino en serie bastante grimoso, una comadrona que cuida como una madre de Freddy, su muñeco de trapo.
Esto contrasta con la estructura de la serie, que recuerda a cualquier programa de sketches con personajes fijos: la aparición de cada uno dura unos minutos, para pasar después a otra situación distinta. Además, un par de personajes son interpretados por el mismo actor, lo que le da todavía más sensación de no tomarse en serio la oscurísima trama en la que se ven envueltos.
Si bien por separado y en otra situación, estos personajes, trillados hasta la saciedad, integrarían alguna serie de suspense, aquí nos vemos sorprendidos por lo evidentemente ridículo de su situación y de sus obsesiones: el contraste con el resto de personajes o figurantes que aparecen durante los capítulos, personas perfectamente normales, hace que ya no nos parezcan oscuros o inquietantes, sino ridículos. Con más o menos acierto los guionistas se encargan de dejar claro lo prosaico del entorno en el que se encuentran:
  • En el comienzo se ve una mano enguantada que cuidadosamente, escribe con pluma unos mensajes amenazadores que son sellados con lacre…hasta que un timbre desvela que se encuentra en una oficina de correos cualquiera.
  • El siniestro millonario ciego habla de la pieza que le falta para su colección de “bienes”…descubrimos que su Halcón Maltés (guiño, guiño), se trata nada menos que de un cocodrilo de peluche por el que también compiten una pareja de enormes hermanas siamesas tuertas.
  • David, obsesionado con los asesinos en serie, se dedica al principio de la historia a trabajar de mayordomo en veladas de mistery murder.
El contraste entre lo completamente ficticio y lo prosaico de las situaciones está muy bien llevado en estos casos. Sin embargo, un fallo importante en Psychoville, y quizá lo que la hace tan rara, es que hasta los tres últimos capítulos, los guionistas no saben muy bien por dónde tirar: si por situaciones más sutiles en las que el espectador no sabe muy bien con qué intención le están presentando la historia, o escenas en las que directamente se capta el contenido paródico. Por ejemplo, las partes correspondientes a la comadrona y en ocasiones, el enano, son demasiado confusas y se pasan directamente al otro lado del humor. Es precisamente en el final de temporada cuando consiguen un equilibrio y sí se aprecia en conjunto el tono paródico de la serie:



...¡¡Payacho!!

  • Tras haber sometido a su “hijo” a una transfusión de sangre total, la comadrona se encuentra con una joven voluntaria asiática vestida con un chándal de color rojo, a la que toma por su Freddy, sorprendiéndose de lo que ha crecido.
  • El sujeto que envía las cartas se da cuenta de que no ha conseguido reunir a todos los implicados en la trama: hay dos que se encuentran por ahí.
  • Dejan un nuevo y descarado cliffhanger en forma de medallón, y la serie queda abierta, como si se tratara de una verdadera historia de suspense.
Sin duda, lo mejor del final de temporada es la forma en la que incluyen personajes que no tienen nada que ver con la historia principal: una compañera de trabajo de la comadrona, la voluntaria china y una viejecita con problemas de diabetes, que también asisten a la revelación de los planes del villano.
Lo que queda por ver ahora es si veremos una segunda temporada de Psychoville. No me inclino por ninguna de las dos opciones, ya que soy muy mala en esto de predecir. Lo que sí podemos decir es que Psychoville es uno de esos experimentos que, como Garth Marenghi´s Darkplace, tienen muchas posibilidades de quedarse en una única y poco exitosa temporada para ser recuperada después vía Internet. Sin embargo, ya hemos comprobado que hasta la cosa más rara jamás emitida tiene grandes posibilidades de ser renovada hoy en día, así que…dejémoslo en un fifty-fifty, como buen cliffhanger…



¿Como se queda uno después de ver esto?

lunes, 3 de agosto de 2009

Segundas rebajas en el Barrilete: un montón de cosas, en una sola entrada

No sin tiempo, he conseguido meter en cintura al vagoneta de Hewl, con sus buenos resultados..exceptuando un par de golpes bajos. Te lo he dicho más de una vez, son libros de 12 a 14 años. Y me tienes envidia porque al menos en ellos hay cosas más divertidas que hermanos rusos asistiendo al cambio de la sociedad moscovita o seminaristas franceses abriéndose camino por la vida.
La semana pasada no hubo personaje...también estaba de vacaciones, si os gusta la explicación. Es un poco difícil teniendo en cuenta que la única serie que estaba viendo era Fringe y ya le había tocado al doctor Bishop. Como siguiera falta de ideas, le tocaba a la vaca Gene. Finalmente Feo se ha hecho un hueco en la esquina de personaje de la semana. No sale en una serie, pero dadle tiempo, dadle tiempo..Además, es bastante representativo de nuestra situación: sin ganas de hacer nada en concreto excepto estar tirados en un sofá. Gracias, Feo, eres nuestra fuente de inspiración en estos tiempos tan duros.



Con esta portada y las de las revistas de Historias para no dormir, España alcanzó la cumbre del diseño gráfico.

Mis lecturas no decaen, excepto en nivel un poquito. He terminado las antologías de Brugera: Las mejores historias de fantasmas y Horror 6. De la primera, se puede decir que cumple a la perfección lo de "barrer para casa": el compilador es belga, ergo, el número de belgas que aparecen en el libro es asombrosamente alto. Ah, y M R James también sale. No podía faltar en una recopilación de fantasmas. Y que no venga Hewl a llamarme friki: también sale un relato de Anton Chejov y todos sabemos que la literatura rusa es culta.
De Horror 6, pese a lo cortito que era, solo se puede decir: La sombra de H. P. Lovecraft es alargada. Y en los 60, antes de la llegada del nuevo terror y Clive Barker, la tenía mucho más larga todavía (la sombra, se entiende).



Muérete de envidia, Paul Auster ¿A tí se te ocurrió meter en Nueva York un caballo con alas?

Empecé con The last olympian, un libro que me trajeron de tierras neoyorkinas y que por lo que empecé a leer, es un pelín Harry Potter pero con dioses griegos. Es el último, pero me da la impresión de que tampoco me he perdido nada especial en los otros cuatro: sigue las reglas de la nueva fantasía infantil: realidades veladas a los ojos de los comunes y un protagonista que va creciendo en cada libro. Seguramente después le toque a Corazón de tinta...vale, que no es lo que leo habitualmente, pero es verano y hay mucha vagancia por el mundo. Tengan piedad de estos pobres blogueros.



Definitivamente, David Lynch patrocina este blog.

Y eso es todo por hoy, que ya hemos tenido suficiente esfuerzo. Si todo va bien, en unos días habrá entrada de Psychoville, la serie inglesa a la que me lanzo de cabeza sin leer reseñas ni nada. Pero, solo hace falta ver la foto promocional. Es demasiado desconcertante como para pasar de largo.

Este es un blog cat-friendly

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...Por si quedaba alguna duda