Series de tv, libros, cine...y una constante presencia gatuna
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lunes, 26 de julio de 2010

Gene Hunt se vuelve nazi (Y otros papeles de Philip Glenister)



Un Philip Glenister más joven. Se me parece a Daniel Craig, pero en feo y con carácter


Todos conocemos a Philip Glenister por su memorable papel como DCI "gov" Gene Hunt, un personaje políticamente incorrecto que hizo su primera aparición en Life on Mars, como contrapunto del protagonista (un desconcertado John Simm que despierta en los setenta) y un par de años después, como amo absoluto de Ashes to Ashes... Su actitud chulesca, energúmena, desprejuiciada, junto con ese inconfundible acento de Manchester estarán por mucho tiempo unidas a cualquier aparición de Philip Glenister, del que me da la impresión que las va a pasar canutas para no acabar siendo "Gene Hunt" de por vida.



Por si hay algún despistado. Gene Hunt: Este. El de la derecha

Sin embargo, antes y después del personaje que le dio fama, había trabajado en todas partes, desde dramas de época hasta policiacos, tanto en series como en películas. Sin meterme en sus primeros papeles (que tampoco estoy para ver dramas de época), estos son otros papeles en los que fue divertido encontrar al Señor Glenister. Hay un poco de todo: desde actuaciones anteriores a Life on Mars hasta personajes que buscan abiertamente captar al público recordando a Gene Hunt.



Este es un pie de página interactivo. Inserte aquí su chiste

Island at War (2004). Antes del 2006, era una miniserie acerca de la ocupación alemana en una isla del canal de la Mancha (que, así, sin saber mucho de historia, debió de ser un poco "tú no me tocas las narices y yo tampoco te molesto mucho"). Unos años después, un montón de gente empezó a verla porque "Salía Gene Hunt haciendo de nazi". Así, con todas las letras. Y es que poco más hay que contar de esta miniserie, bien realizada, por otra parte, pero que no pasa de ser un guión en el que se cuenta la historia de dicha ocupación, y que me recordó mucho a las películas antiguas en las que los actores haciendo de oficiales alemanes tenían una pinta de ingleses que tiraba para atrás.



Por fin entiendo el significado de la frase "abre la boca y sube el pan"

Sin duda, el momento más divertido fue uno de los primeros diálogos de Philip Glenister, que, enfundado en un uniforme de la Wermacth, se arranca a hablar con esa forma tan particular suya.



Crecí en los ochenta y sobreviví

Tuesday (2008)
. Un poco antes de comenzar Ashes to Ashes, una película independiente y de bajo presupuesto, presentaba por última vez a Philip Glenister y John Simm juntos y en el pasado. A diferencia de Life on Mars, ambos eran parte de una banda de ladrones que, circa 1985, intentan dar un último golpe antes de que la seguridad informática y las nuevas cámaras de vigilancia acaben con el noble arte de atracar bancos. La película es muy corta (no más de 75 minutos), y es bastante entretenida: se trata de una historia de atracos a bancos e historias cruzadas, especialmente para quien quiera ver una película con los dos actores de moda (en Inglaterra) en ese momento y ambientada en los lejanos ochenta...Porque, por desgracia, no es la mejor de su género: en mi opinión, los cambios de perspectiva y repetición de la situación son demasiado confusos, y no aportan mucho.



Philip Glenister con gabardina, un imberbe y un tío con la nariz postiza. Y después me dicen que yo soy friki


Demons (2009). Entre temporada y temporada de Ashes to Ashes, una cadena británica decidió hacer una versión actualizada (es decir, para el público juvenil. Argh) sobre los cazavampiros, tomando como punto de partida a Van Helsing, Mina Harker, y todos esos personajes cuyo copyright ha vencido ya. El punto de partida recuerda un poquillo a Buffy, con ese chavalín que descubre descender de un cazavampiros y ese mentor que aparece por ahí a protegerlo/aleccionarlo, y la intención de la cadena era intentar competir con la BBC y su imbatible Doctor Who. No hace falta ser un genio para saber quien salió perdiendo...y es que este Demons no fue precisamente lo mejor de la carrera de Philip Glenister: una serie juvenil, muy flojita, en la que la mayor crítica fue esa especie de acento americano/neutro que intenta mantener durante seis episodios. Dicen que una de las posibilidades que se barajó fue tirar del estilo "Gene Hunt" para el personaje de Rupert Galvin (Philip Glenister), pero fue desechada por algún u otro motivo. El resultado fue una serie bastante flojita, que cuando fue emitida en el canal Animax de la tele por cable, pasé de ella completamente por parecerme cutre. Igual ahora le doy otra oportunidad, pero no más de un capítulo.

Como solo pretendía hacer una lista de los papeles que me habían hecho gracia, o los que había visto, me dejo fuera Return to Cranford o The boleyn girl. Y, aunque ya no aparezca interpretado por Philip Glenister, el personaje de Gene Hunt alcanzó la fama suficiente como para tener su espacio de parodias en el programa inglés The Impression Show, haciendo varios sketches en los que el gov se enfrenta a los personajes de Jane Austen, Robin Hood, Agatha Christie, y una genial parodia de Midsomer Murders:

jueves, 3 de junio de 2010

Life on Mars: actualización de última hora



La foto es una pista de lo que voy a hablar

Un poco después de terminar la entrada sobre Life on Mars y su spin-off, encontré algo bastante interesante: los personajes principales de ambas series leen un cuento para la sección Storytime de Cebeebies, el programa infantil bastante conocido de la BBC.

(Aclaración: un programa infantil es algo que emitían en las televisiones españolas hace muchos años, y que ahora tiene la forma de inacabables bloques de dibujos animados en los canales temáticos de la tdt y la tele por cable)



John Simm cuenta Winnie the Witch. Tiene alguna más, y lo que debo decir es que sorprende bastante verlo, después de su papel como angustiado y confuso Tyler, y como Timelord psicótico, contándole un cuento a la muchachada.



Keeley Hawes: Eat your peas. El cuento que lee es bastante simplote, pero tiene gracia verlo por lo expresiva que parece. Nunca un plato de guisantes dieron tanto argumento. .

He dejado el mejor para el final: ¿Los niños se ponen revoltosos? ¿Infantes díscolos? No hay problema, Philip Glennister les cuenta el cuento acerca de un niño llamado Tyler que va de picnic. Y más vale que se duerman pronto, o el Guv pateará sus juguetes.

domingo, 30 de mayo de 2010

Life on Mars & Ashes to Ashes...Back to the seventies



¿Cómo podía vivir esta gente sin Intennéee?

Esta semana he estado en los setenta y la que viene, en los ochenta. No, no es que haya controlado el proceso del viaje temporal (en ese caso, lo usaría para cosas más interesantes, como darle unas cuantas collejas a algún banquero), ni he hecho limpieza en el armario, sino que he comenzado y terminado Life on Mars.

Aunque ya tiene un par de años, empecé a verla por esa extraña manía de ver series que ya estén terminadas, y precisamente la semana pasada había terminado Ashes To Ashes. Por lo que me dije “a empezar series se ha dicho”. Cosa que en el caso de las británicas es facilísimo porque en una semana ocho capítulos se van volando.

Para quien todavía esté un poco despistado, Life on Mars cuenta la historia de Sam Tyler (John Simm), un detective que tras un accidente de coche, despierta para su horror y desconcierto en una comisaría del Manchester en los setenta. Durante dos temporadas Sam irá resolviendo casos con su equipo, que a menudo estarán relacionados con su situación (comatoso, en un hospital del 2006), y en esos casos, lo que le sucede a su cuerpo inerte puede repercutir en el universo en el que se encuentra encerrado.



Sam Tyler y Gene Hunt como personajes de una serie infantil, en uno de los flipes de su protagonista

Junto con el grupo de personajes y el enigma de la situación de su protagonista, uno de los elementos más sorprendentes es el Manchester recreado en Life on Mars. Porque Mars no se refiere unicamente a la canción de David Bowie, sino también a la sensación de su protagonista de haber aterrizado en un planeta diferente: no hay ordenadores, ni procedimientos policiales establecidos..¡Ni calefacción! Porque la principal característica de esos 70 que describen en la serie es una completa falta de nostalgia en su descripción: Manchester es una ciudad en plena reconversión industrial, que lucha contra el cierre de las fábricas, contra la competencia laboral que suponen los primeros inmigrantes asiáticos, se escuchan los primeros pasos del IRA y toda Inglaterra tiene que vérselas con cortes de electricidad. Los aficionados británicos de la serie se quejan de algún que otro anacronismo, pero a mí se me han escapado. En parte por no conocer cómo estaban las cosas en Inglaterra durante los setenta, y por otro lado, porque estaba demasiado pendiente del argumento como para fijarme si en alguna esquina aparecía algo moderno.

Frente a Sam Tyler, el otro gran personaje es Gene Hunt (Philip Glenister), inspector de policía que encarna todo lo que Tyler desprecia: es el arquetipo de policía fascista, homófono, machista y encima hortera (esos zapatos blancos y sus guantes de conducir me perseguirán en el resto de mis pesadillas). Una joya de la humanidad, vamos, si no fuera porque su intuición la mayoría de las veces no le falla y pese a sus métodos un tanto arcaicos, siempre consigue meter al culpable entre rejas. Eso, y una asombrosa lealtad hacia los miembros de su equipo, lo que lo convierte en un personaje mucho más complejo de lo que parecería al principio.



No te preocupes si no entiendes lo que dice: habla en Manchesteriano clásico

Precisamente es el enfrentamiento entre ambos personajes uno de los principales motores de la serie, ya que aunque Hunt desprecie los métodos casi científicos de Tyler, son a menudo estos los que consigue encontrar al verdadero culpable, y aunque Tyler considere a Hunt poco menos que un fascista descerebrado, no hay muchos delincuentes que consigan escapar gracias a estrategias legales.

Life on mars terminó de una forma dramática y con una buena carga de enigmas (¿había sido la fantasía de un comatoso? ¿un viaje en el tiempo? ¿sería cosa de meigas?), pero el personaje de Philip Glenister tuvo el suficiente calado, y eso que se lo digan al candidato del partido Conservador inglés, como para que la gente quisiera su vuelta.

Dicho y hecho: un año después, Alex Drake, la psiquiatra que estudiaba los informes acerca del suicidio de Sam Tyler, recibe un disparo en la cabeza y despierta en el año 1981. para su sorpresa, se encuentra frente a frente con Gene Hunt y su equipo, descubriendo que ella es una detective recien transferida. Este es el comienzo de Ashes to Ashes, la serie que durante tres temporadas narró todas las monerías de los anteriores personajes de Life on Mars, esta vez diez años más tarde, con alegría para los seguidores del personaje de Glenister y por desgracia para todos los que pensaban que los ochenta eran una horterez.



Crecí en los Ochenta y sobreviví...a su horrenda moda

Esta segunda serie está mucho más centrada en el personaje de Hunt, que aparece mucho más suavizado comparado con el bestiajo que era en los setenta, y mucho más caricaturizado que el complejo personaje original, al menos, durante los primeros episodios, ya que la protagonista, como psiquiatra, considera a todos una invención de su subconsciente y no duda en dirigirse a ellos como tales, lo que no les hace mucha gracia.



Diez años encima, y el tío sigue igual de mastuerzo

Ashes to Ashes toma un carácter algo más festivo que la anterior Life on Mars, al menos, en sus primeros episodios, donde parodian el estilo de las series de policías de los ochenta, y posteriormente, con un componente fantástico más evidente que en temporadas anteriores.

Precisamente por esta segunda serie es por lo que el bueno de Philip Glenister se queda siete días más de Personaje de la Semana. Bueno, por eso y porque a día de hoy no se me ha ocurrido ningún otro al que dedicárselo: o él, o mi gato, y este no tiene tan buenos diálogos.

sábado, 15 de mayo de 2010

Ciencia ficción, viajes en el tiempo y de todo un poco



Las bibliotecas son malvadas. Bueno, solo algunas. No hay otra forma de definir que un centro de préstamo conceda solo una semana (siete días, siete) para devolver un libro. Que, si se trata de Fundamentos de la Dirección Comercial, lo entiendo, pero cuando hay que terminarse a toda velocidad The Golden age of science fiction, de Kingsley Amis, clama al cielo. Y cuando ese plazo está compartido para terminarse Trouble is my Business, de Raymond Chandler, ya es plan de empezar a decidir entre retirar comidas en el día u horas de sueño. Todo sea por la lectura.
En fin, la semana también ha dado para más cosas:



Smithers, traigame a unos policías como los que había en los años 70

Life on Mars pasa a ser mi serie actual. Me sorprende ver a John Simm sin parecer un Time Lord psicótico, y sobre todo, con unos kilillos más (por dios, que le den algo de comer en su casa, que se está quedando en nada). La ambientación está muy cuidada y alejada de cualquier tipo de nostalgia: reconversión industrial, era pre-informática, falta de calefacción en los pisos…¡Los setenta no son divertidos! Aunque tuvieran una música de morirse, que no todo iba a ser malo. Pero cualquier aparición del policía comatoso se ve eclipsada por Phillip Glennister y su caracterización de comisario (gov) Gene Hunt. Es más bruto que un arado, machista, energúmeno, se guía por el instinto policial, que a veces le falla más que una escopeta de feria..y sin embargo es fascinante. Tengo ya en cola Ashes to Ashes, que termina este año su tercera temporada. Dios bendiga a los británicos y a sus series ultracortas.



Comienzo la serie de Thursday Next, o al menos, El caso Jane Eyre porque es el único que he visto en la biblioteca (en otra donde te dejan los libros 15 días, para poder vivir y esas cosas). No recurre tanto al chiste por párrafo como a recrear un mundo completamente desquiciado en el que la guerra de Crimea va por su 130º año, los libros son materia de primer orden, y el mayor invento del siglo es un prototipo para poder entrar en el mundo de los libros. Que ya me gustaría a mí que hubiera un aparato así, para poder entrar en Tiempo de Silencio y romperle la boca al imbécil de su protagonista por todo el trabajo que me supuso en el instituto, pero no todo es posible en esta vida. Aunque haya sido publicado en una colección de ciencia ficción, no es el género que más le va, porque lo absurdo del universo de Thursday, Detective literaria, entra más en la fantasía. La novela está llena de referencias a la obra de Bronte, de Jane Austen y de Shakespeare que se lo recomiendo a cualquier aficionado a la literatura clásica (menos a Hewl, porque fijo que dice que es freak), y sobre todo, a los amantes de los dodos.

Y eso es todo. Me voy a terminar la primera temporada de Life on Mars y ya pensaré algo para la próxima entrada.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Descubriendo series: Being Erica


Durante estas últimas semanas, ha habido una especie de parón en la emisión de las series americanas. Es el caso de Anatomía de Grey, How I met your mother, 30 Rock, Gossip Girl, Smallville... No es un parón largo, en algunos casos es sólo de una semana y en otros de apenas un mes, pero abre algunos huecos en mi horario para descubrir nuevas series o retomar algunas que había dejado aparcadas.

Una de ellas fué Life on Mars (versión británica), que me pareció interesante, aunque algo aburrida por momentos (no me van mucho las series policíacas, y ésta sólo se salvó por la trama del viaje en el tiempo).
No creo que merezca mucho la pena explicar de que va esta serie, teniendo en cuenta que ya se terminó hace un par de añitos, que la versión americana ya está estrenada y que en breve comenzará a andar la versión española (por cierto, no me gusta nada la voz del Alterio, es totalmente inexpresiva).

La otra serie que he descubierto es Being Erica. Y creo que de ésta si que merece la pena explicar algo, porque poca gente ha oido hablar de ella.

Como introducción, diré que descubrí esta serie cuando buscaba subtítulos. No es la primera vez que me bajo una serie desconocida después de ver que hay subtítulos para sus primeros capítulos, pero sí es la primera vez que la maniobra me sale bien y la serie me gusta.

Antes de nada, decir que es una serie canadiense, que está en su primera temporada, y que lleva solamente 9 capítulos emitidos. En cuanto a sus posibilidades de reonovación, no tengo la más mínima idea, pero espero que sean altas.

La serie trata sobre Erica, una chica de 32 años, que es un desastre tanto en su vida laboral como en su vida personal. Vale, hasta ahí no hay ninguna novedad.

El primer capítulo, comienza con Erica siendo despedida de su trabajo, pasa rápidamente a Erica siendo plantada por el tipo con el que salia, y continúa con una reacción alérgica a los frutos secos que la lleva directamente al hospital. Vale, hasta ahí tampoco hay ninguna novedad.

Es en este momento cuando aparece el Dr. Tom, que se presenta como un terapeuta dispuesto a ayudarla a solucionar sus problemas. La chica al principio pasa de él, pero despues de un par de desastres más, acaba en su despacho. Allí le explica que su gran problema es que ha tomado muy malas decisiones en su vida, y que estas la han llevado a donde está ahora. El Dr. Tom le propone que escriba una lista de esas malas decisiones (bastante larga, por cierto). Finalmente, el Dr. Tom decide ayudarla y la envía, por arte de magia, directamente a uno de estos momentos de su pasado, para que haga las cosas de forma diferente.

Y esa es, a grandes rasgos, la trama de la serie. Chica viaja al pasado, cambia algo (o no), y lo que aprende le sirve para tomar decisiones en el momento presente. A continuación, el trailer:



Lo bueno de la serie son los personajes y algunas tramas bastante surrealistas. Erica, la protagonista está muy lograda, y los secundarios son bastante interesantes. En muchos sentidos, la serie me recuerda bastante a Wonderfalls, tanto por la protagonista, que es bastante similar en ambas series, como por el elemento extraño de la trama (animales que hablan/viajes al pasado).

Como curiosidad, dejo mi momento favorito de la serie hasta ahora. Erica viaja al pasado para recitar un poema en una clase de la universidad delante de un profesor hijoputa, y acaba recitando el "Baby one more time" de Britney Spears. Clásico.



No voy a decir que sea la mejor serie del año (aunque con el año tan flojo que llevamos tampoco lo descarto), pero es bastante entretenida y muy recomendable si echas de menos series como Wonderfalls o Gilmore Girls, con un tono optimista y agradable.

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