Series de tv, libros, cine...y una constante presencia gatuna
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viernes, 25 de enero de 2013

American Horror Story Asylum. Igual que una botica: tiene de todo


No quedan muchas cosas de las que no se pueda disfrazar a un gato

Esta semana terminó la segunda entrega de American Horror Story, la serie de Ryan Murphy que se ha propuesto contar una historia de terror distinta, e independiente de la anterior, en cada temporada. Lo único que comparten entre sí es la temática de terror y estar ambientadas en América, aunque para qué negarlo, más que terror se basa en general mal rollo a base de las secuencias de los créditos iniciales y el que lo que se ve en muchos episodios es bastante perturbador. Bueno, y en la aparición de un grupo de actores fijos que en cada relato desempeñan papeles distintos, en los que, aunque Zachary Quinto sea una cara bastante conocida, Jessica Lange brilla con luz propia y es ella a quien conceden los papeles más memorables.


Esta serie explota mis dos grandes temores: los hospitales y las monjas ¡¡El horror!!

La primera temporada tuvo una traba bastante reconocible, la del relato de fantasmas, al que si se le retiran los elementos psicológicos y las secuencias escabrosas, podría pasar perfectamente por uno de los cuentos de M. R. James. En Asylum el guionista decide ir más lejos y visitar uno de los lugares típicos del género de terror, como serían los hospitales psiquiátricos y los asesinos en serie. Pero también decidió que no iba a quedarse ahí, y que esta segunda temporada tendría de todo: desde escenarios siniestros hasta científicos locos, pasando por posesiones y alienígenas.


Asylum empieza con la llegada de una periodista bastante trepa al psiquiátrico de Briarcriff, un manicomio dirigido por una monja un tanto retrógrada, en el que encerrarán a un asesino conocido como Bloody Face. Lana Winters, la periodista, no quiere perder la ocasión de poder hacer un reportaje sobre el asesino, y sus investigaciones la llevarán a acabar encerrada en el centro junto al presunto asesino, que jura ser inocente. Este asegura no haber matado a su mujer, sino que se la han llevado lo que parecen visitantes de otro planeta. Y si esto no fuera poco, la hermana Jude, la directora del centro, está enfrentada con el médico de este, a quien considera un carnicero y que utiliza a los internos como sujetos de sus experimentos. Lo que resulta ser cierto.

A lo largo de 13 episodios se irá viendo lo que sucedió en el sanatorio de Briarcriff hasta su cierre, y como los asesinatos de Bloody Face parecen continuar en el presente con la muerte de una pareja, bastante insufrible ella, que decide visitar las ruinas del manicomio. Y, durante los diez primeros, la historia irá haciéndose cada vez más grande y más increible: en Briarcriff, todo eso del asesino en serie debe ser lo menos malo que está pasando, porque los alienígenas de los que hablan en un principio parecen ser ciertos, y están empeñados en abducir a las mujeres de Kit Walker, el presunto Bloody Face. El Doctor Arden, el médico, lleva a cabo extraños experimentos que suelen acabar con sus pacientes convertidos en monstruos, o al menos, en criaturas un poco asilvestrados. Y encima, hay un exorcismo, que termina con la posesión demoniáca de una de las monjas. Y de vez en cuando, la propia Parca, encarnada en una mujer a la que solo los moribundos pueden ver, se acerca por ahí a llevarse a quienes les llega la hora.


A la izquierda, el hermano soso de Ralph Fiennes. A la derecha, el entrañable granjero de Babe, el cerdito valiente, reconvertido a médico sin escrúpulos

En Asylum no ha debido quedar un solo palo sin tocar: seguramente Ryan Murphy decidió que aparecerían muchos de los tópicos y escenarios del cine de terror de hace varias décadas, y poco le ha faltado por incluir porque ha salido de todo. Pero la serie no funciona solamente para la acumulación de tópicos sino para darle una visión bastante siniestra a la realidad: si en la primera temporada tiraba más al drama familiar y a las situaciones psicológicas, aquí no se corta mencionando lo peor de los años sesenta, que va desde la segregación racial hasta la homofobia. Y sobretodo, las praxis de una psiquiatría en pañales y que todavía consideraba que el electroshock y la lobotomía eran prácticas aceptables.


Los primeros siete u ocho episodios mantienen mucho el interés, aunque solo sea por esperar cómo se resolverán los misterios que van incluyendo (especialmente, el tema de los alienígenas y los experimentos médicos). Pero por desgracia, es a partir de este momento cuando toda la trama empieza a perderse: dice el refrán que, quien mucho abarca, poco aprieta, y es imposible que en trece episodios puedan resolver todo lo que han incluido. De modo que no queda otra que empezar a matar personajes para terminar con las tramas que corresponden, librándose de toda la historia de los experimentos, de la posesión y hasta de los alienígenas gracias a estas defunciones, y en el último caso, olvidarse de explicar cualquier motivo que pudiera tener el tema de los alienígenas y las abducciones. Y es una de esas situaciones en las que, más que final abierto, da la sensación de que los guionistas no sabían cómo salir del lío en el que se habían metido.


Lo único que parece ser importante para esta Historia de Horror Americana es todo el tema del asesino en serie, tanto el original como el del presente, la periodista que lo investiga, y finalmente, el destino de algunos personajes. Además, aunque en la primera temporada el enfoque más psicológico y sórdido fuera novedoso y, pese a lo escabroso en algunos casos, fuera aceptable, en este llega a ser excesivo y se nota en muchos casos que quieren recurrir al shock value para captar la atención del espectador, por lo que no se cortan en mostrar que cualquier tiempo pasado fue bastante malo, a base de lobotomías varias, secuencias desagradables relacionadas con la ideología de la época, y sobre todo, monjas tiránicas.

Aún con un final decepcionante y unas tramas que se iban descolgando por el camino, su primera mitad fue divertida y al menos, un final adecuado, aunque solo sea por el hecho de bajar un poco el nivel oscuro y agresivo de la serie y darle a un par de personajes, el final más o menos feliz que se habían ganado. Ahora se ha anunciado la tercera temporada, de la que Ryan Murphy jura y perjura que esta será mucho más divertida, pero no soy capaz de imaginarme qué se planteará para esa próxima.

sábado, 26 de noviembre de 2011

La semana (despoblada) de series IV



El vacío y la expresión de desconcierto del gatico lo dicen todo

Como dijo Sara Montiel, ¿¡Pero qué invento es este!? Yo venía a comentar las series de la semana, como llevo haciendo desde hace dos meses, y cada día voy encontrando que unas u otras se terminan hasta enero, demostrando que hasta la programación americana tiene más derecho a vacaciones que yo en los últimos cuatro años.

En vista del éxito, además de las dos supervivientes que he podido ver, dare cuenta de las cosas más importantes que han ido pasando durante esta semana.

Dalek se ha dedicado a robar caramelos de eucalipto. No es que lo haga por maldad, aunque tratándose de un gato, era de esperar. En realidad, la forma esférica, y el ruidito que hacen cuando se les lanza contra las esquinas, los convierten en su nuevo juguete favorito, incluso por encima de las pelotas de papel de aluminio (es un felino de gustos sencillos). A mí me parecía que algo raro pasaba cuando empecé a encontrarme caramelos debajo de los sofás, en las esquinas y desperdigados por el pasillo. Y cuando pensaba en llamar a Iker Jimenez con una apasionante historia sobre un poltergeist que desperdigaba chucherías, descubrí a la gata metiendo la cabeza en una bolsa, sacando un caramelo entre sus mandíbulas, y disparándolo felizmente con las patas cual disco de Hockey. Desde entonces los guardo a buen recaudo, para disgusto de esta.



La biblioteca sigue trayendo unas novedades muy raras. Si ya con la falta de espacio que tienen, era un poco chocante ver en catálogo novelas de Warhammer o Assasin´s Creed, ahora acaban de adquirir Monster, sobre un tipo que se dedica a controlar plagas de trolls, dragones y demás bichos. Me da la impresión de que el autor, poco conocido, por otra parte, intenta llenar un poco el hueco de humor absurdo que queda desde la marcha de Terry Pratchett. No sé que tal será, pero en la contraportada también prometen el enfrentamiento contra una señora de los gatos, y algo de salvar el mundo. Cuando la pila de pendientes se reduzca algo, igual me lo leo y todo.



The Walking Dead ha vuelto a tomar bastantes ideas del cómic: dejando un poco de lado la búsqueda de Sophia, la niña perdida en el primer capítulo (entre otras cosas, porque Daryl está de baja por disparo, y parece el único que se toma el rastreo un poco en serio), Lori resulta estar embarazada, cosa no muy buena cuando el mundo entero ha dejado de funcionar. Y de nuevo, aparecen también dos grandes defectos de la serie: los personajes haciendo tonterías, como irse a buscar a Sophia en un sitio donde probablemente no haya llegado, y volver a poner a Shane como un asesino en potencia. No llega a ser tan absurdo como la “pesca de zombie en pozo” del cuarto episodio, pero es bastante chocante.



American Horror Story desvela por fin quien es el Hombre del Traje de Goma, y no me ha convencido mucho: nada menos que Tate, el fantasma psicótico, disfrazado. Se había comentado si no podría ser el bebé deforme del sótano, ya crecidito y con el traje para disimular cicatrices, cosa que por lo freak, me hubiera gustado más. Por lo demás, uno de los nuevos fantasmas de la casa, Hayden, está muy cabreada, y se ha decidido de una vez por todas a deshacerse de Vivien a la manera clásica: volviéndola loca. Ahora solo quedan un par de episodios para saber qué demonios van a ser los gemelos que esta espera, y si alguien más aparte de Violet va a darse cuenta de que todos son fantasmas.

Y como decían también: no hay mal que por bien no venga. Con tan pocas series he podido echarle un vistazo a la televisión de verdad, o al menos, a los canales de dibujos que cada día son más raros. Porque si Fanboy y Chum Chum eran de por si absurdos, Hora de Aventuras, la nueva serie de Boing, es directamente inquietante. Tanto, que me estoy planteando dedicarle una entrada y todo.

sábado, 19 de noviembre de 2011

La semana en series III



Como comprobamos la semana pasada, los gatos prefieren las tvs de tubo para poder dormir sobre ellas

Esta semana se despiden Fringe y Grimm, que se van de vacaciones hasta enero. Y aunque en el caso de Fringe lo entiendo, en la otra no: estrenan temporada y ya se toman el descanso como unos veteranos.



Esta semana, en Walking Dead, la historia de un tipo que fue a un granero a por otra cosa, y se encontró algo peor.

The Walking Dead, además de dedicarse casi en exclusiva a Daryl y a como es prácticamente el único que busca a la niña perdida, ha cerrado episodio con un cliffhanger bastante interesante, al menos, para los que no conocieran los cómics: el granero de la granja está lleno de zombies hasta la bandera, y de momento, no se sabe muy bien por qué. Aparte de esto, ha resultado un poco lenta, con muchos silencios y secuencias largas…Casi parecía una película iraní.



Larry con el fuego, Renaissance con los gatos, y cada loco con su tema

American Horror Story continúa bastante bien. O eso, o es que por fin me he acostumbrado a que tropocientos fantasmas campen por la casa sin que a nadie le parezca raro. Excepto Violet, que ya se va dando cuenta de los que van apareciendo y lo tiene más asumido. En conjunto, este ha sido de los capítulos más moviditos, con otro asesinato de por medio, y afortunadamente, Vivien descubriendo, gracias a una foto antigua, a uno de los fantasmas que aparecieron al principio (en este caso, la primera dueña de la casa). Y la semana que viene, descubrimos la identidad del fantasma más incómodo de la serie: el Rubber Man.



Chuck Lorre dedica este gag a los jugadores de Magic.

The Big Bang Theory ha tenido lo que todos esperábamos: Amy y Sheldon pasan a ser una pareja….con las condiciones establecidas por este último. Aunque salen, la aparición de Howard y Rajh es anecdótica otra vez, y han vuelto a optar por los chistes relacionados con la vida de los frikis, en este caso, los juegos de cartas chorras, y la mala pata a la hora de conocer féminas.



El tipo de las gafas nerd sigue teniendo más carisma que el hijo del científico.

Fringe, como siga así, va a ser una temporada muy buena, digan lo que digan las audiencias. Aunque esta semana volviera a tratarse de otro caso episódico, le están sacando un jugo que no se había visto en otras ocasiones: si esta vez tienen que encontrar al hombre invisible, el problema no es su invisibilidad, sino la soledad en la que vive este, y sobre todo, descubrir que ha sido un niño con el que Massive Dynamic experimentó desde su nacimiento. Si antes sabíamos que la compañía esta no era una santa, cada vez están saliendo detalles más feos, incluidos unos tipos que irrumpen en el apartamento de Olivia (junto a la propia Nina Sharp) para inyectarle sabe dios que. Además de este cliffhanger, parece que ella y el agente Lee vayan a empezar una relación, cosa de esperar porque ambos en pantalla tienen más química que con el soso de Peter Bishop.



Hay cosas que no cambian, y el nerd siempre recibe hasta en el carnet de identidad

Nikita ha tenido un acierto retirando, al menos por un tiempo, a Michael de la serie: con un solo agente, ganan más dramatismo y los personajes dejan de parecer invencibles. Además, ha dado lugar a escenas involuntariamente cómicas como la de Michael exponiendo una estrategia por teléfono mientras un crío anda por ahí jugando con un avioncito. Por lo demás, anuncian ya que la semana próxima volverá uno de los guardianes de las Cajas Negras, y Alex, aunque consigue entrar en Rusia, tiene todas las papeletas para seguir siendo un peón de todos.

Once upon a Time ha contado con la aparición de Cenicienta, en una historia un poco “caso de la semana” y con la protagonista decidiendo aceptar el puesto de policía en el pueblo. Hasta ahora, me gustaba más el estilo que llevaban, intentando avanzar un poco en lo que pasaba con los personajes y cómo la protagonista se daba/no se daba cuenta de que pasaba algo raro. Y Grimm sigue presentando un nuevo tipo de monstruo cada vez, aunque, por algún motivo, se empeña en ponerles a todos nombres en alemán (en este caso, a un fauno de toda la vida, no se como le llamaban, pero tenía demasiadas consonantes como para pronunciarse). Y por algún motivo, el comisario que aparece en la película, además de estar relacionado con los monstruos que cazan los Grimm, habla francés con bastante buen acento.

sábado, 12 de noviembre de 2011

La semana en series II



Cada día se esfuerzan más...en ponerse cómodos


Seguimos otra semana con las series, que desde hace un par de meses, están teniendo un peso en el blog como no lo habían visto en mucho tiempo...pero claro, era difícil competir con los libros y los gatos.



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Yo empiezo a sospechar que esta ya no vuelve...


The Walking Dead
ya no engaña: Daryl empezó, es, y seguramente sea el mejor personaje de toda la serie. Seguido de Shane, que esta vez, en vez de parecer un perturbado, va explicando un poco sus motivos por el asesinato que cometió en el capítulo anterior, para llegar a tiempo y salvar a Carl. Hay bastantes quejas acerca del principal fallo de la serie, que es ser bastante errático en cuanto a los comportamientos de sus protagonistas…y desde luego, no se lo discuto. Pero de momento, la historia me entretiene, y es lo suficientemente distinta al comic como para que me interese el ver cómo van desarrollando las cosas. Por cierto, ¿Soy la única a la que le parece un poco absurdo que usen a uno de los supervivientes como cebo para sacar a un zombie de un pozo? ¡Si a esas alturas el agua debe estar que ni la sopa! ¡Agh!



¡Dios mío! ¡Este año he engordado y el bikini me queda horrible!

American Horror Story sigue desarrollándose bien. Aunque Violet, la hija, sea el prototipo de adolescente depresiva, con cortes incluídos, es un poco mas lista que sus padres y la primera en enterarse de que algo raro está pasando tanto con Tate, uno de los pacientes de su padre, y la casa. Lo mejor, esta vez, ha sido la resolución de la fobia de otro paciente, hacia las leyendas urbanas, lleno de coincidencias y mucho humor negro: si te dicen que no recites nada raro delante de un espejo...No lo recites, por lo que pueda pasar.


The Big Bang Theory ha recuperado la no-relación entre Leonard y Penny, que deciden irse al cine como amigos, y de paso, decirse unas cuantas verdades. Por parte de Sheldon, tiene que enfrentarse a su miedo a los pájaros, y para mi sorpresa, no hay ni rastro de Howard ni Rajh, que esta vez han sido sustituídos por Bernardette y Amy.



El malvado jefe de División, mirando si los cristales están limpios


Nikita
sigue a vueltas con la historia de Michael y el hijo que ha descubierto. Entre este, y la senadora que tiene al hijo de infiltrado en División, la serie se está volviendo cada día más familiar...hasta hoy, que han vuelto al tema de los agentes dobles, en este caso, haciendo que la ex-primera dama de uno de esos países del este por donde andan los protagonistas, sea una agente británica. No sé como les saldrá esto de pasar de serie de acción entretenida, a historia con tramas más enrevesadas, entre otras cosas, porque este capítulo, con tanto agente doble de por medio, ha resultado un tanto ridículo.




Fringe
, pese a intentar seguir con la estructura de caso por semana, se está planteando muy bien la vuelta de Peter. En este caso, la máquina del tiempo inventada por un tipo, para mantener a su mujer sin Alzheimer (guiño al experimento de Walter Bishop), se supone que ha sido la que consiguió traer de vuelta a Peter…y a partir del desenlace, este empieza a plantearse si no habrá acabado en una realidad que no le corresponde, con lo que se añade más paranoia a una temporada que incluye bastante, con esto de los cambios que se han producido por la inexistencia de Peter Bishop. Además, Walter sigue sin hacerle ninguna gracia que reaparezca su hijo difunto, y ha decidido no hablarle. Este hombre tiene una forma de solucionar las cosas muy peculiar.

Once Upon a Time continúa narrando de forma paralela la historia del Reino, y la del pueblo de Storybrook. Por el momento, la cosa avanza, y ya ha aparecido el Príncipe encantador en forma de John Doe que despierta de un coma. Y Grimm sigue con su bicho semanal y adelantando un poco de trama más grande, con varios monstruos anunciándole al protagonista que va a pasar algo. Y es que entre el bicherío, las notas que hereda el protagonista, y todo ese tono de "se está cociendo algo", cada día se parece más a Sobrenatural, aunque los protagonistas son un tanto sosos: hasta el lobo que sale ayudándoles de vez en cuando tiene más gracia.

sábado, 5 de noviembre de 2011

La semana en series I (noviembre)



Pasatiempo: localice al gatico entre todos los trastos

Al final, La semana en series aparece otra vez más, pese a las dudas que tenía. Y es que, en los días de puente, no hice otra cosa que terminarme algunos libros. Y ver El jovencito Frankenstein. Pero es que Wilder gritando “Fronkonsteen!!” es un clásico.



The Walking Dead vuelve a las andadas con Shane: en un episodio a base de saltos temporales, vuelven a convertirlo en alguien potencialmente peligroso, dispuesto a matar a cualquiera para sobrevivir o (queremos pensar) salvar a alguien de su grupo). Por si no quedaba claro, el capítulo empieza con una escena en la que se afeita la cabeza mientras se mira al espejo con expresión perturbada. Aunque la historia de Carl y el tratamiento de su disparo es todo lo realista que se esperaba, se alarga un poco, con varias conversaciones filosóficas entre Andrea y Daryl, y el primer contacto entre Glenn y uno de los supervivientes de la granja, otro personaje clave del comic. Ah, y Sofia sigue sin aparecer. Yo la doy por perdida…



Con una botella de gasolina es más peligroso. Y no precisamente por lo cara que va

American Horror Story empieza a ser una interesante serie sobre fantasmas. Han aprovechado un montón la idea de los espectros sueltos durante Halloween, tanto para avanzar la historia (ahora Tate no solo es un adolescente repunante, sino que ni se acuerda de haberse cargado a balazos a su instituto), sino para hacerlos aparecer de una forma muy sutil: se enfadan, se pelean, y hasta acaban siendo detenidos por la policía, como fue el caso de la amante recién asesinada del cabeza de familia. Para variar, el tipo quemado tiene unas cuantas apariciones más, demostrando ser bastante más peligroso que un chantajista. Lo que puedo decir hasta ahora de la serie es que, pese a su primer capítulo, ha evolucionado muy bien.



Desde que esas gafotas se pusieron de moda, es muy difícil usarlas para caracterizar nerds

The Big Bang Theory cambia un poco el punto de partida del episodio: por mucha discusión que tengan de por medio, Howard y Bernardette se casan, y las chicas de la serie van de damas de honor. A Amy no la invitan a un día de compras, cosa que siente un montón y que la lleva a deprimirse, emborracharse, y llegar a pedirle tema a Sheldon, para disgusto de este. Con todo, es uno de esos personajes un tanto marcianos, pero bien dosificados, que no agota en pantalla.



Nikita se va metiendo en tramas más complicadas en cuanto a política y corporaciones, y de paso, más lacrimógenas, o más bien, más caseras: después de seis episodios con la parejita de Michael y Nikita como protagonistas, este se plantea ir a buscar a su hijo (el que descubrió en el episodio anterior). Alex se encuentra con un amigo de la infancia, que ahora trabaja para Gogol, que, por lo visto, los tienen a todos engañados respecto al paradero de la heredera de Zetrov. Y el vigilante de Oversight resulta ser el hijo de la senadora…Yo creía que solo era en España donde se daba esto de ir colocando a la familia. En todo caso, lo mejor ha sido volver a encontrar en pantalla a Alberta Watson, Madeleine en la anterior Nikita, y a Mindy Clarke, que se encarga del papel actual: lo que ha llovido desde que a una la veía en la serie de los noventa, y a la otra, haciendo de superzombie en El regreso de los muertos vivientes 3.



Peter ha vuelto, y no en forma de chapas

Fringe ha vuelto después de dos semanas, y además de no resolver la reaparición de Peter Bishop, va dejando más incógnitas: si ambos universos están colaborando, no tengo muy claro para quien trabajan los nuevos cambiaformas. Y poco a poco, van contando más cosas sobre la historia de los personajes en ese mundo sin Peter, como por ejemplo, que Nina Sharp se encargara de Olivia y su hermana al quedar huérfanas. Lo más interesante de esta temporada es cómo se las han ingeniado para volver a meter detalles nimios, pero completamente distintos a los anteriores, para que el espectador se entretenga. Y si algo bueno ha tenido la vuelta de Peter, es volver a ver el lado entrañable de Walter, aunque todavía esté un poco conflictuado.

En cuanto al resto, Once upon a Time aún está empezando, aunque la protagonista, que no es tonta, se ha dado cuenta que, si las fantasías de su hijo son ciertas, la profesora de este (Blancanieves en el libro), es su madre perdida..Lo mejor ha sido ver como la malvada reina no es tan malvada, sino que solamente tiene un pronto muy malo (al extremo de sacrificar a su padre para hacer un hechizo de venganza). Y Grimm, como tenga un par de episodios más en el estilo que lleva, se convertirá en mi serie de monstruos semanal, visto que dejé Sobrenatural en la segunda temporada.

sábado, 29 de octubre de 2011

La semana en series IV



Volvemos la última semana de octubre con las series que, por suerte, han sobrevivido a los deportes en televisión. Y después dicen del fútbol...



The Walking Dead comienza a meterse de lleno en una nueva trama, que parece ir para largo: los protagonistas han encontrado una granja donde viven otros supervivientes, y uno de ellos opera, como puede, al hijo de Rick. Esto supone una visita al hospital en busca de material médico, y una excursión a semejante sitio solo puede implicar zombies a puntapala y huídas en el último momento. Shane lleva el peso de las escenas del hospital, y con esto está cada vez más lejos del personaje que fue en los comics…y aunque me guste, sigue resultando un poco confuso: de normal a vengativo, y de vengativo a heroico en cinco episodios. Temo que los guionistas no sepan mucho por donde tirar, igual que pasa con otros: sigue sin saberse nada de Sophia, la niña desaparecida. Que aunque sea uno de los personajes básicos en el cómic, creo que aquí va camino de desaparecer como lo hizo Merle.





Todo mejora con un Mad Doctor


13 Rue del Perceb...digo...American Horror Story ha hecho por fin honor a su nombre, y sobre todo, al episodio de Halloween. Tras un comienzo con personajes y situaciones un tanto estúpidas (desde el psiquiatra adúltero hasta la vergonzosa falta de alarmas en la casa, y sobre todo, la superpoblación de fantasmas), se va encaminando un poquito, aunque sigan saliendo una cantidad de aparecidos pasmosa. Halloween, por lo visto, es la noche en la que los fantasmas pueden desplazarse libremente, cosa que varios aprovechan, ya sea para poder salir por ahí, o para visitar a sus familiares vivos. Con este principio, y sobre todo, con el esqueleto en el armario que supone haber matado a la amante embarazada del psiquiatra, han conseguido bastantes dosis de terror y drama: la muerte de Adie, y la visita de Moira a su madre en una residencia de ancianos. Aunque el final de Adie, con su madre intentando llevarla hacia la casa para que, supuestamente, vuelva como fantasma, ha sido memorable, me sigo quedando con la historia de Moira, el ama de llaves, que es uno de los más tristes, especialmente sabiendo que no puede abandonar la casa por estar allí enterrada. Ah, y también ha salido el Hombre Traje de Plástico, que todavía no sabemos muy bien que pinta. Pero no estoy muy segura de querer saber por qué acabó de esa guisa.




Big Bang Theory ha tenido un episodio bastante más gracioso que el anterior, lo que no era muy difícil, con dos historias muy simples: por un lado, los intentos de Sheldon para devolver un susto a sus amigos, y por otro, las dudas de Leonard sobre si engañar o no a su novia residente en India. Sheldon es todo lo gracioso que se podría esperar, siendo la escena más divertida la de Rajh recogiendo, con mimo y palabras cariñosas, una serpiente que le habían dejado para asustarlo: ¡a quien se le ocurre asustar a un hindú con una culebra! La presentación del otro hilo me pareció el más flojo, tirando de chistes sobre “las chicas no entran a las tiendas de comic, y los frikis no saben hablarles”, que hoy está un poco manido. Porque no sé en otros sitios, pero en la que frecuento, las féminas son legión, especialmente en la sección de manga.




Nikita ha tenido uno de los mejores episodios de la temporada: olvidándose de todas las misiones anecdóticas para chinchar a la División, la protagonista descubre un archivo donde figuran sus verdaderos padres, un verdadero cebo para ella. Pero como en esta serie todo tiene una doble cara, resulta ser todo una trampa de Percy: ni hay padre, ni archivo para Alex, y no solo eso, sino que consigue liar malamente a todo el personal para conseguir lo que quiere: tras engañar a Alex para que contacte con Nikita, dispone de información para chantajearla. El capítulo termina con la antigua base de Birkhoff destruída por un misil teledirigido (a veces la credibilidad de la serie es un poco relativa), uno de los agentes de División sobreviviendo por enésima vez (empiezo a sospechar que las gafas de ese tipo disponen de un campo de fuerza), y con Michael descubriendo que tiene un niño en Bielorrusia. Ahí es nada.

Sin Fringe todavía, esto es lo que ha dado de sí la semana. Más los episodios de Grimm y Once upon a Time, que ya tuvieron su entrada. Estoy empezando a plantearme no seguir con las reseñas por semana porque, a estas alturas ya se va viendo como avanzan las series conocidas, y me quita bastante tiempo para entradas más variadas sobre libros o series sueltas. La semana que viene, Dios dirá.

sábado, 22 de octubre de 2011

La semana en series III



Mi gata también hace lo mismo, además de disputarme el sofá

Esta semana ha habido dos novedades importantes: primero, Fringe se va de puente, y después, vuelve The Walking Dead. Como se nota que en la segunda temporada no cuentan ya con el factor sorpresa, por así decirlo, y pasan de hacer el estreno en víspera de Halloween, como el año pasado. En todo caso, y como acabo de darme cuenta que este año estoy viendo muchas más series que cualquier otro, o empiezo a hacerme un planning y las reparto durante varios días, o me voy a pasar los fines de semana viendo la tele.



Que se olviden de Rick y le den una serie para él solo.

The Walking Dead, pese a todos los problemas internos, empieza su segunda temporada, para alegría de todos los fanáticos de los zombies. Los que seguimos los comics nos olemos que ahora empezará la trama de la granja Hershey…y ahí termina todo parecido con los guiones originales, porque desde el final de temporada, ha tirado por un camino muy distinto: seguimos contando con Shane, el colega y ayudante de Rick, que me sigue cayendo mejor que los protagonistas, y sobre todo, con Daryl, invención para la serie que es, de lejos, mi personaje favorito. Y de hecho, esta semana hemos contado un montón con él, sea salvando a alguien del grupo, matando zombies con una ballesta o siguiendo rastros. El resto del capítulo ha contado con una secuencia bastante angustiosa en la que los protagonistas deben esconderse de los zombies, aunque como alarguen demasiado algunas secuencias y situaciones, una hora de duración va a ser demasiado.



De izquierda a derecha: un imbécil y un quemado.

American Horror Story. va desvelando más secretos de la casa. Y de paso, confirmando mi teoría de que ese inmueble es 13 Rue del Percebe con fantasmas. Y con más cosas, si hacemos caso a la historia de la casa que nos cuentan, porque tiene hasta un científico haciendo experimentos macabros, más un montón de fantasmas aleatorios que se van mostrando en cada capítulo. De paso, se descubre la historia de Moira, la ama de llaves/pornochacha, que es bastante más triste de lo que esperaría (y Jessica Lange es toda una perra del infierno, que diría Hewl). Lo peor ha sido, como suele pasar, los dramas de la familia: ni me importa gran cosa el embarazo de Vivien, ni las neuras de su hija, ni mucho menos, los jaleos en los que se meta su marido, que cada día demuestra ser un personaje más imbécil.



The Big Bang Theory ha contado con otro capítulo flojo: la madre de Sheldon visita a la ciudad y todos los amigos de su hijo acaban pidiéndole consejo, que ella da con su particular gracejo tejano. Excepto por la aparición de la canción Soft Kitty, Warm Kitty, que ya es un clásico de Sheldon y de la serie, han demostrado que hay determinados personajes que solo funcionan con apariciones breves, y no dedicándoles veinticinco minutos.



En la foto: un agente especial, y un frutero.


Nikita
sigue como siempre: episodios autoconclusivos en los que participan en misiones que antes habían llevado a cabo como agentes. Y, como siempre también, todo pasa en un país de la antigua Unión Soviética, en este caso, ayudando a derrocar al doble de un presidente que habían colocado antes…¡Menudo lío! En todo caso, Michael se encuentra con un “desliz” de hace seis años, Nikita se muere de celos, y Birkhoff de asco tras tener que escuchar las conversaciones de enamorados entre ambos. Para variar, el Gran Malo de la serie, Percy, sigue recuperando sus privilegios, y de paso, su dignidad en forma de traje nuevo. Porque todos sabemos que los malos, otra cosa no, pero para vestirse tienen mucho estilo.

domingo, 16 de octubre de 2011

La semana en series II



Dicen que los gatos tricolores dan suerte. Y si no, que se lo digan al Hugh Laurie que está debajo de este.

Esta semana no he tenido queja de la mayoría de series: menos un par de absurdeces en las más recientes, han tenido buenos capítulos.



A estas alturas, la que más mal rollo me da es Jessica Lange

American Horror Story. Empiezo a sospechar que esta serie cada día tiene menos lógica. Aunque intentan combinar dramas familiares, terror y suspense (en este capítulo, los personajes son atacados por un grupo de imitadores de asesinos en serie famosos), en el planteamiento le falta el sentido común más básico: ¿Qué durante varios días la hija retrasada de su vecina se dedica a entrar y salir de la casa tranquilamente? Pues a ellos no se les ocurre pensar que otros podrían hacer lo mismo, y no cambian las cerraduras, faltaría más. Con detalles tan tontos como estos, o el que el intento de los protagonistas por salvar su matrimonio no sea muy buena excusa (el psiquiatra es casi tan hostiable como su hija, a la que ya hice un traje la semana pasada), temo que el equipo está más centrado en vender la ambientación siniestra y los dramas psicológicos que en hacer una historia coherente.



Juraría que esa espada se la han levantado a Ned Stark

The Big Bang Theory ha estado un poco mejor que la semana anterior. Estas semanas las tramas las llevan Bernardette y Howard, más la neura de Sheldon de fondo. Pero el comienzo en la tienda de comics y el regateo por una espada “edición limitada” ha sido bastante cómico. Y es que las situaciones que más me divierten suelen ser estas en las que ponen a la pareja de friáis en sus hábitats naturales.



Fringe, antes de irse de puente, o de descanso por temporada de partidos, nos deja con la vuelta de Peter Bishop, además de un montón de indicios acerca de cómo ha ido el mundo sin su existencia. Algunas son de esperar, como un Walter que no ha salido del laboratorio en tres años, el que no se haya tenido noticias de los otros niños del grupo de Olivia, y otras bastante más extrañas, como la conversación entre esta y Nina Sharp, mucho más cercanas, y haciendo referencia a cosas de su pasado, como si la conociera de años. El episodio se cierra con el primer encuentro entre Olivia y Peter, a quien parece que la desintegración le ha sentado muy bien porque se le vé algo más llenito. A todo esto, ¿Dónde está el agente Lee? ¿Se ha ido de vacaciones antes que el resto?



...Repunanteeeees!!

Nikita ha tenido otro episodio efectivo, y con avance de trama para el personaje de Alex: ahora la busca Gogol, la compañía de mercenarios rusa, y parece que ya ha dejado de intentar disparar a Niñita cada vez que aparece. En el lado malo, Michael y Nikita son un tanto repunantes como pareja, y el capítulo ha tenido algunas situaciones más propias de una película de acción de los ochenta que de un producto más reciente, como han sido esos rusos hablando en inglés (con acento), y dos agentes caracterizadas como turistas francesas de una forma bastante irrisoria.

domingo, 9 de octubre de 2011

La semana en series




Esta semana hemos tenido el estreno de American Horror Story, en cuya promoción se han lucido a la hora de prometer personajes perturbadores y situaciones malrollistas. Aunque esos trailers no se los saltaba ningún aficionado al terror, me tiraba un poco para atrás el que la serie fuera de los autores de Nip Tuc, serie que no me gustaba nada. Y aquí se les nota un poco de donde vienen, porque quitando la parte sobrenatural del guión, los personajes son muy del estilo: muy conflictuados, mucha cornamenta, y mucho psiquiatra. El personaje de la hija ha salido un poco hostiable, con esos cortes en el brazo en plan emo y fumando de una forma bastante artificiosa. De la parte fantástica, puedo decir que eso no es una casa encantada, es 13 rue del Percebe: ¡hay más fantasmas que habitantes vivos! Una ama de llaves siniestra que se transforma en pornochacha, un traje de goma sadomaso y una niña/cosa rara que me recuerda un montón a los infectados de Rec. Habrá que dejarle un par de episodios más a ver cómo avanza la historia, pero me parece que se han perdido un poco con esto de querer innovar.



¡¡Evicción!!

Big Bang Theory ha tenido posiblemente, uno de los peores episodios que recuerde. Tengo muchas tragaderas con esta serie, por aquello de ser una comedia, pero esta vez no ha conseguido alcanzar el mínimo, ni en argumento ni en chistes: para compensar la afasia de Rajh con las mujeres, no se les ocurre otra cosa que…buscarle una chica sorda. Y en el apartado de chistes relacionados con la cultura geek, Sheldon se pasa todo el capítulo decidiendo acciones cotidianas lanzando un dado de 20 caras (de los de jugar a Dragones y Mazmorras). Solo tuvo gracia en el episodio de Futurama en el que aparecía Gary Gygax y la perdió rapidamente cuando muchos freaks del mundo decidieron tomarlo como chiste referencial. Y el que ahora Jim Parsons tome el relevo, ha terminado de hundirme.



Nikita cuenta desde hace un par de episodios con Birkoff como personaje fijo, que lo mismo sirve como alivio cómico, como para solucionar cualquier problema informático (obviamente, relacionado con sistemas de seguridad y similares, no porque no les funcione el interné). Aunque la trama principal ha sido “misión de la semana”, con Nikita intentando detener al asesino de turno, ha servido para que Amanda tuviera más tiempo en pantalla como nueva jefa de la División, y sobre todo, para ver a Michael y Nikita en plan parejita. Y es que eso de planear el pasar el resto de la semana en Barbados una vez acabaran con el terrorista ha sido muy desconcertante.



Fringe ha tenido esta semana uno de sus casos raros, y sorprendentemente, no relacionado con el universo paralelo: una colonia de hongos empatizan con un chaval, con lo que es imposible destruirla sin llevarse al niño por delante. Chaval, que, por cierto, servirá para explicar que pasó con Peter Bishop en esta nueva realidad y mostrar cómo su falta (y de paso, sus apariciones en cualquier superficie reflectante) están afectando a Walter hasta el extremo de intentar practicarse una lobotomía. La confesión de Olivia, respecto a haber visto también a Peter en sueños, deja un cliffhanger para que este acabe reapareciendo, quien sabe si a mitad de temporada o como final.

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