Series de tv, libros, cine...y una constante presencia gatuna
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lunes, 14 de abril de 2014

Danza de dragones. Aguanta, Martin, que falta muy poco.


Justo cuando la emoción por este quinto tomo ha dado paso a la ansiedad por Vientos de invierno, me he acordado de empezar Danza de dragones.  Y es que parece que siempre voy a revés con Canción de hielo y fuego: que hay prisa por el nuevo libro, pues me lo tomo con calma. Que Festín de cuervos lo consideran aburrido, pues a mí me gusta más…

En este caso, es difícil plantearse este último libro como uno solo, teniendo en cuenta que es la segunda parte de Festín. Este último podría parecer el más lento de la serie, quizá por contar con los personajes de menos gancho. Pero también era el más dramático y el que mejor reflejaba el horror de una guerra y muchas de sus consecuencias. En su segunda parte retoman la historia los personajes  más carismáticos y que en peor situación se encontraban tras Tormenta de espadas: Tyrion huye de Poniente tras asesinar a su padre, Daenerys se ha proclamado la reina de Meeren e intenta mantener a raya a sus dragones y a las revueltas provocadas por los antiguos esclavistas. Jon Nieve negocia como puede con Stannis y Melisandre, que sigue empeñada en echar al fuego todo lo que huela a sangre real. Y un hombre torturado y enloquecido al que todos llaman Hediondo deambula junto a la manada de perros de Ramsay Bolton.

Con ellos, la trama tiene un avance mucho mayor, al contar por fin con la llegada de Tyrion y los Martell hasta Meeren, o del crecimiento de los dragones. Los personajes también han avanzado con ella, y en ocasiones sorprende la diferencia de comportamiento desde que el lector los conoció: nadie hubiera imaginado a Daenerys perdiendo la cabeza por un mercenario, ni al propio Tyrion sin más ganas que de emborracharse y de olvidar todo lo que le ha caído encima. Muchos de ellos no han gustado a los lectores, aunque en general los he visto bastante lógicos debido a la madurez, o incluso el nivel de cansancio que Martin ha ido haciendo que estos acumulen. Y quizá, precisamente por esto, hacen que a menudo empiecen a caernos mal, a plantearnos por qué hacen tonterías, y en general, tomarlos como si fueran personas de carne y hueso. El que un escritor sea capaz de hacer que sus lectores vean así a sus protagonistas demuestra que sabe lo que está haciendo.

Los elementos sobrenaturales empiezan a tener un peso mucho mayor también: la mención a los cambiapieles es mucho más habitual, especialmente ahora que los salvajes (o el pueblo libre) forman gran parte del Muro. Los Otros también se convierten en una amenaza a tener en cuenta para la Guardia Negra, cuando hasta hace poco era algo muy puntual. O que directamente, estaban pasando demasiadas cosas como para darles mayor peso. Quizá en algunos casos parece que se le haya ido la mano con la parte fantástica, pero no tanto por los dragones o los zombies, sino por Arya. Su trama, como aprendiz de asesina superando todo tipo de pruebas, me resultó imposible, aún con toda la determinación que siempre tuvo el personaje. Y es que esto de las sociedades secretas siempre me ha parecido bastante de serie B, y el típico recurso que los escritores utilizan cuando le quieren hacer un giro inesperado.



Pero el mayor defecto viene a ser el mismo que en Festín de cuervos: su extensión. No debería criticársele, teniendo en cuenta la cantidad de personajes y su dispersión. Pero en muchos casos parece que hay demasiadas ganas de que esta dure: hay párrafos refiriéndose a actividades completamente anodinas, como levantarse, desayunar o usar el orinal (literal. Es lo primero que hace Jon Nieve en un capítulo). Y con la trama de Tyrion, es especialmente desconcertante: no solo sufre unas cuantas peripecias para llegar a Meeren, sino que le añaden un nuevo personaje: Penny, una enana con la que se hará pasar por artista itinerante y cuya relación con ella ni él mismo la tiene clara. Muchos se quejaron por ser un truco muy cutre para ralentizar los acontecimientos, pero yo no puedo opinar sobre esto porque todavía estoy desconcertada: ¿ha sido un recurso cutre, está justificado, se marcarán un posible romance, o Martin hará lo habitual, que es liquidar personajes?

Por suerte, esta forma de estirar las situaciones se compensa gracias a que Danza de dragones sigue manteniendo el interés y el dinamismo: han pasado demasiadas cosas como para abandonar ahora por aburrimiento, y desde luego, el ritmo de la narración nunca ha sido tedioso, aunque recurra a algunos trucos para ralentizarla. Además, cuenta con algunas dosis de humor, a veces por parte de los personajes, o a veces por la situación, que se agradece mucho. Y si no fuera poco con los pueblos libres haciendo mofa del vello facial de la reina Selyse, la única aparición de Tommen en todo el libro consiste en el futuro rey hablando sobre sus gatos. Cosa que apoyo incondicionalmente.
  

jueves, 13 de junio de 2013

La tercera temporada de Juego de Tronos, vista por una lectora despistada



Cada año es más fácil encontrar fotos de gatos relacionadas con Canción de Hielo y Fuego


Otro año más, y eso que en el 2011 todavía no nos lo creíamos, ha vuelto a pasar. Juego de Tronos termina con un enorme cliffhanger para la siguiente temporada, y esta vez, con la diferencia de estar adaptando en dos entregas un único libro. Tormenta de Espadas es muy extenso, y según dicen los aficionados, el mejor hasta la fecha de toda la saga. Para mí fue el punto en el que me acercaba peligrosamente al último libro publicado, y a tal número de personajes y acontecimientos que me hacían muy difícil llevar cuenta de todo lo que iba pasando, y el contar con unos cincuenta libros entre un tomo y otro, no ayuda. Vamos, que llegué a la tercera temporada sin acordarme de nada de lo que había leído, como mucho, de la trama a grandes rasgos y aún llegándome a olvidar de lo que había ido pasando en determinados lugares, que podían ser los que menos me intersaban. De modo que no seáis muy duros si me descuelgo y pregunto si Gendry seguía apareciendo en los libros.

Por otro lado, esto también me ha servido para disfrutar la serie tal cual, aún sabiendo en cierto modo cómo iba a acabar, pero teniendo el guión como una referencia para todas aquellas cosas que por prisa o falta de memoria, no me habían quedado claras. Y como vengo haciendo los otros años, esta es una recopilación de las mejores situaciones de estos diez capítulos.



Ros (2011-2013). Tus amigos de Poniente no te olvidan

Ros, QEPD. Después de dos temporadas en las que no fallaba un capítulo enseñando cacha o aguantando la conversación de clientes, fue despachada casi al principio de la temporada por Meñique, que decidió deshacerse de ella de la peor forma posible: a manos y ballesta de Joffrey, en un cierre de episodio que hizo que muchos nos arrepintiéramos de todos los chistes sobre Asesinar a Ros y Borrarla de Poniente.



Un poco de simpatía no hace daño. Algunos personajes no están llamados a llevarse bien, aunque George RR Martin los convierta en compañeros de desgracia. En Tormenta de Espadas Arya compartió camino con Sandor Clegane, el Perro y una de las personas a las que tiene en su lista de asesinables. Y Sansa, casada en una patética boda con Tyrion Lannister. Las relaciones en los libros eran bastante frías, y mientras Sansa apenas tuvo trato con Tyrion, su versión en pantalla es algo más cercana. En más de una ocasión su doncella Shae admite tenerle cariño a la mayor de los Stark, cosa que ya se vio en la batalla de Aguasnegras, y tanto Sansa como Tyrion empiezan a tener una cierta simpatía…que se truncada tras la boda roja. La primera conversación amable entre el matrimonio, y el final de esta después de las noticias sobre la boda hace que la situación sea mucho más triste para los personajes que en el libro (donde más o menos, recuerdo que Sansa se pasaba el día llorando a moco tendido y Shae pasaba un poco de todo). Varys también ha sido un personaje que se ha ido ganando mis simpatías, por manipulador que este sea. Unos cuantos diálogos, especialmente su escena final con Shae, y acaba mostrándose como alguien mucho más complicado, capaz de hacer lo necesario para mantener un reino en pie y que también tiene sus propias cuentas personales en su pasado que se arregla para saldar (que se lo digan al tipejo que tenía guardado en un arcón)

Aunque Arya y el perro no lleguen a tener tanto tiempo en pantalla, y esta sea más breve que en el libro, también se suaviza, y a veces parece que a este la mala leche de la miniasesina le hace bastante gracia.


Como diría Finn: "¡¡Estoy muy loco!!

Theoy Greyjoy y el simpático Ramsay Bolton. A Greyjoy se le perdió la pista al final de Choque de Reyes, y no volvió a dar señales de vida hasta Danza de Dragones, sonde aparecía alguien llamado “Hediondo”. El truco estaba en que este era lo que quedaba de Theon, tras haber sido abandonado por sus propios soldados y torturado por el bastardo de los Bolton. Hasta entonces Canción de Hielo y Fuego había sido una narración muy lineal, lo que era bastante útil para la serie, y han decidido respetarlo, adelantando la aparición de Greyjoy de forma simultánea al Tormenta de Espadas, por ser esto más fácil que ponerse a trabajar con flashbacks dentro de unas tres temporadas. En una historia bastante sangrienta y gráfica esta ha sido posiblemente la parte más desagradable, cosa normal tratándose de una sucesión de torturas físicas y psicológicas hacia un personaje. El papel de Ramsay le ha tocado a Iwan Rheon, a quien había visto en Misfits haciendo de un personaje timorato y un tanto raruno, y que es una suerte que no haya salido mucho porque tampoco me ha convencido haciendo de sádico: las caras de demente que pone están un poco sobreactuadas, y más que dar miedo, me daban risa floja.



No es por nada pero el Bolton queda tal cual de tío borracho

Bodas, bodas por todas partes. Junio es el mes de las bodas y se ha notado. Nada menos que dos, primero el casorio de Tyrion Lannister y después la famosa Boda Roja, que fue el equivalente de la temporada a la Batalla de Aguasnegras. Todo lo que esperaban los lectores, una impresión para quienes se sorprendieron de la ejecución de Ned Stara y donde los actores se lucen todo lo que pueden y más. Frey es repulsivo, y la interpretación de Catelyn eclipsa por completo al resto. Eso ha sido todo por este año.

Y mientras esperamos la boda de Joffrey, un par de cosillas no tan relacionadas con la serie:

Los personajes de Juego de Tronos, en su versión gatuna. Probablemente, la única forma de hacer que tipos tan repulsivos como Joffrey o Vyseris parezcan adorables (y den ganas de cederles el sofá sin que tengan que amenazar a nadie).

Seguramente muchos lo saben, pero me enteré hace poco que Alfie Allen, que interpreta a Theon Greyjoy, es el hermano de Lilly Allen. Que también le dedica una canción. A veces es mejor ser hijo único.

 

sábado, 2 de junio de 2012

Las Cosillas de Choque de Reyes. O de Juego de Tronos Temporada 2.



Gatos tuneados con dodotis. Lo más efectivo cuando no tienes vidriagón a mano

Como me resulta bastante cansino hacer reseñas por cada episodio de una serie, y sobre todo, cuando es preferible verla en conjunto, como es el caso de Juego de Tronos, he preferido esperar a que terminara por este año y hablar sobre las cosas que más me han gustado o divertido. Además, es una buena excusa para subir una entrada y de paso, ponerle un gato a una serie de libros que hasta hace poco, se ha caracterizado por una importante ausencia de mininos, al menos en mi opinión. He evitado los spoilers que pude, pero en otros no, que tampoco he sido nunca muy talibán de los secretos y los giros de guión.


Reconozcámoslo: era un chascarrillo demasiado bueno para no incluirlo

Me cae bien Sansa, ¿es grave, doctor? La niña mayor de los Stark no es precisamente la favorita de los fans, y en los libros, tampoco la mía. Y es que es muy difícil ganarse la simpatía de un lector cuando en el primer tomo cometes una gran metedura de pata (ejem. Referencia antispoilers. Por si queda algún despistao), además de muchas otras. Pero una cosa es el papel, y otra el rodaje, y desde luego, la Sansa de la serie aparece como un personaje igual de desvalido, pero más inteligente de lo que esperábamos. Algunas frases, llenas de doble sentido, recordaron que lo que había aprendido en los libros no había caído en saco roto, sobre todo lo de la cortesía y la armadura de una dama. Algunas de las quejas llegaron por la falta de trato entre este personaje y Sandor Clegane, pero en mi opinión, quedó bastante bien resuelto: hay cierta simpatía entre ambos, pero nada más, y para qué engañarse, tampoco es algo que suponga un desbarajuste del argumento principal. De todas formas, el Perro me caía bastante bien, y más cosica nos dará cuando la pobre vuelva a encontrarse con Petyr Baelish.


Fotograma de un capítulo no apto para diabéticos

Shae. La Pretty Woman de Poniente.
Otra diferencia con el libro que también me ha caído bastante simpática. Las apariciones de Shae, la prostituta de Tyrion Lannister, estaban contadas en el libro y más allá de hacer su trabajo, o de camuflarse como doncella de Sansa Stark, no tenía un carácter muy interesante. Los guionistas decidieron darle un poco más de vidilla haciendo que tenga mucha más empatía con Sansa, llegando a preocuparse por ella, e incluso dar la impresión de tener algo más que una relación laboral con Tyrion (me estoy quedando sin metáforas ¡¡socorro!!). Este personaje a pasado de darme bastante igual parecerme más sólido, e incluso caerme simpático. Y si los guionistas son fieles a lo que pasa en el siguiente libro, se me va a caer el alma a los pies cuando llegue su momento. De hecho, han optado por lo mismo con Bronn, el mercenario, y de un personaje secundario han conseguido que tenga bastante feeling con Tyrion.


La interfecta, preguntándose si tendrá derecho a baja laboral

Ros. De señorita estrella a recibir más palos que una estera. Eh, no podía hacer una entrada sobre Juego de Tronos sin mencionar al personaje favorito de algún productor: Ros. Aunque en esta temporada, sus apariciones se han espaciado un poco más, lo más sorprendente ha sido la cantidad de malas situaciones en las que han metido al personaje: unos cuantos palos por parte de Joffrey Baratheon, y algunas amenazas por parte de Meñique. Una cosa es que a los seguidores no nos guste que aparezca una vez por capítulo, y que llegado cierto punto, nos lo tomemos a broma ¡pero tampoco queremos que le sacudan el polvo de esa forma!


Una vez más: demasiado bueno para quedarse fuera

¿Y aquellos dragoncitos tan monos? Juego de Tronos es esa interesante saga cuyo final de primera temporada empezaba con el nacimiento de tres dragones que en el futuro sembrarán el pánico…. Pero de momento, se nota que los recién nacidos necesitan mucho descanso, porque se han pasado toda la santa temporada metidos en un cesto. Y cuando no están en un cesto, van y los roban: el caso es que la infografía, o cuesta cara, o sale muy cutre, por lo que hay que ir ahorrando cuando los dragones hagan verdadera falta para la trama.



Aguasnegras, tras su primer intento de celebrar unas Fallas

La batalla de Aguasnegras. Muérete de envidia, Abismo de Helm. Definitivamente, si hay un motivo por el que no haga demasiada mofa de la falta de dragones es porque el dinero lo ahorraron para bien. Las secuencias de la batalla fueron impresionantes para lo que me esperaba ver en televisión, desde el fuego valyrio hasta las palabras de Tyrion para animar a los soldados que quedan. Si querían que la segunda temporada se cerrara con un colofón final memorable, lo han conseguido. Y con el éxito que ha visto y un poco de suerte, veremos las siete u ocho temporadas que corresponden, pero eso, como decía Pazuzu: a su debido tiempo.

miércoles, 22 de junio de 2011

Los Grandes Éxitos de Juego de Tronos (y algún que otro fracaso)





El crossover definitivo: los gaticos de Barrilete y Juego de Tronos


Este domingo terminó Juego de Tronos, la miniserie de la HBO que adapt…¿a quien intento engañar? A estas alturas, todos conocemos Juego de Tronos, porque se han encargado de darle una cantidad de publicidad que haría palidecer a Perdidos. Y tras ver los diez capítulos de esta serie, solo puedo decir que ha sido merecida.

Como este ha debido ser de los pocos blogs que no seguían episodio a episodio, voy a hacer un resumen sobre la temporada como tal. Y como una, además de aficionada a los gatos, es muy de contabilidad, este irá dividido entre lo mejor y lo peor dentro de la serie:


Mentalidad de Pocero: tiramos el muro y promovemos una urbanización


El Muro. Juego de Tronos empezó prácticamente con una panorámica de un paisaje helado, y un gigantesco Muro que dividía las tierras más civilizadas (a la vista de lo que pasa en la serie, es un decir), de lo desconocido. La recreación es impresionante, y ni cuando comencé los libros llegué a imaginarme un escenario de tal envergadura, aunque en él aparece todo: su vastedad, los sistemas de entrada, la fortaleza de la Guardia…Puede que en una adopción fiel se pierda algo de emoción para los que conocen los libros, pero se compensa con escenas como estas.



Las interpretaciones.
Todas. Se nota un gran esfuerzo en el casting, tanto a la hora de encontrar actores parecidos a los personajes, como que estos tuvieran el registro suficiente y consiguieran una actuación creíble. Hay alguno que flojea (ehm…cierra la boca, Jon Snow, no eres un pez), pero en la mayoría de los casos, es en comparación con lo que llegan a conseguir el resto del reparto.


¡Todos juntos!: Joe, es que es igual, igual...

Los Lannister. Aunque todos merecen mi admiración, estos, aún sin ser mi casa favorita en los libros, han sido mis preferidos de lejos. El Tyrion de Peter Dinklage, además de tener ya nombre de enanito, se gana todas y cada una de las escenas en las que aparece. En los libros, Cersei pasó de parecerme una intrigante a un personaje bastante tonto. Lena Headey ha conseguido que sienta simpatía por una auténtica bruja, a la que es muy difícil no comprender cada vez que se la ve en compañía de Robert Baratheon. Tampoco sabemos si Nikolaj Coster-Waldau es Jaime Lannister o al revés, pero lo que es seguro, es que se ha ganado su propio meme gracias a su parecido con el Príncipe Encantador.


Empiezo a sospechar que esa es su cara habitual

Viserys Targaryen.
Uno de los personajes con menos apariciones e inexplicablemente, con algunas simpatías en el fandom. El primogénito de la casa Targaryen no pasará a la historia ni es especialmente recordable. Harry Lloyd lo sabe y opta por ofrecer una interpretación divertidísima, suavizando las partes más desagradables del personaje, y centrándose más en su parte más desquiciada: su paso por la serie deja un montón de ojos desorbitados, aspavientos y muchos gritos de escándalo. Y el “Pero, ¿le ha gustado o no?”, tras conocer a su futuro cuñado, deja bien claro sus intenciones.


¿Khalasar o Feria del Rocío? Ustedes deciden

El Khalasar. En una serie el presupuesto es limitado, pero con un poco de inventiva (y algo de infografía o planos cortos) se arregla. Y es que la ciudad-ejército de Khal Drogo y Daenerys, más que contar con los mejores guerreros, da la sensación de ser más pequeña y caótica. Y por caótica no me quejo, porque dothrakis no son precisamente el colmo de la organización, pero ¿Cómo se las apañan entonces para montar esas tiendas llenas de comodidades y mobilario? ¿Es que han saqueado algún Ikea?



Poniente está arruinado: no tienen ni para decolorante

Las Cejas de Cersei. La gran batalla perdida a la hora de utilizar actores no rubios para personajes que sí lo son. Las de Daenerys, aún con el extraño tono de su pelo, quedan mejor disimuladas, cosa que no consiguen en un tono rubio corriente como es el de la Lannister. Menos mal que la interpretación de Lena Headey hizo que me fijara más en la historia que en el estilismo.

Spoiler-adorable del cuarto libro

¡¡Oh, Dios mío!!! ¿¡Qué habéis hecho con los niños!
? En Juego de Tronos hay muchos personajes. Tantos, que sería muy complicado incluir a todos los del primer libro. Pero cuando los que prácticamente desaparecen son tan importantes como el hijo menor de Eddard Stark y los hermanos pequeños de Joffrey Baratheon, sería necesario que aparecieran aunque solo fuera a nivel de figurantes, que ya tendrán su momento en posteriores temporadas. Teniendo en cuenta los costes, es normal que no puedan hacer salir a todos los que deberían estar en la corte, pero en ese caso, siempre se podrían sacar unos dólares reduciendo las apariciones de Ros.




Todo el mundo quiere a Ros (especialmente los guionistas).
Genuíno expediente X de la serie: un personaje completamente anecdótico, que ni siquiera ha llegado a tener una base de fans, aparece prácticamente en todos los capítulos, ya sea enseñando cacha, escuchando las confesiones de diversos personajes, o ambas a la vez. Se sospechó que podría ser la sustituta de Shae, para no incluir tantos personajes. Pero, tras aparecer esta, algunos empezamos a sospechar que la moza en cuestión debe gustarle mucho a algún guionista o productor…Y en ese caso, que le den un spin-off para ella sola, pero que dejen de meterla con calzador en todas partes.

martes, 19 de abril de 2011

Año Uno DJ (después de Juego de Tronos)






El crossover definitivo: mi gata y Juego de Tronos


¡¡Habemus Juego de Tronos!! Durante unos dos años comenzamos escuchando rumores, vistos buenos, cambios de reparto y después, fotos, vídeos, y hasta un adelanto de quince minutos del primer episodio. Cosas de las que he huído despavorida por aquello de no destriparme nada de lo que fuera a aparecer. Y bien que me lo he pasado viendo este primer capítulo sin saber nada de antemano.

Como a partir de ahora las reseñas sobre el primer episodio y el argumento de los libros y serie no van a ser una novedad, he decidido hacer una recopilación de lo que más y menos me ha gustado ver en pantalla. Pero, a título informativo, un pequeño resumen del argumento y origen de la serie sería el siguiente:



Juego de Tronos es el primer volumen de la saga de George R. Martin, Canción de Hielo y Fuego. Ambientada en un lugar imaginario (Westeros), narra la historia de una guerra sucesoria entre las distintas casas nobles, tras la muerte del rey Robert Baratheon (que a su vez, también había depuesto al anterior, Aerys Targaryen). Como suele pasar en estos casos, la batalla acaba resultando una guerra fraticida y una verdadera masacre para los campesinos y quienes se encuentren en el camino de los soldados. En este sentido, Canción de Hielo y Fuego podría ser tranquilamente una versión no reconocida de cualquier conflicto que se produjo en Europa durante la Edad Media. La principal diferencia son los elementos fantásticos que forman parte de Westeros: el sistema de estaciones es un tanto raro, y todos sus habitantes viven bajo la amenaza de un invierno que podría durar años. De hecho, el lema de una de las casas, los Stark, es "Se acerca el invierno". Es precisamente con los Stark con los que empieza la historia, ya que sus dominios se encuentran cercanos al Muro, una construcción gigantesca, muy similar al Muro de Adriano, que separa el mundo civilizado de los Salvajes, un grupo de tribus dispersas. Y de los Otros, unas criaturas capaces de crear muertos vivientes. Sin embargo, y aunque comenzará a aparecer la magia más adelante, el autor utiliza estos elementos de manera muy sutil, de forma que queda completamente integrada en un universo coherente y bastante realista de sus cánones. Lo que también quiere decir que ningún personaje va a finiquitar a un ejército lanzando bolas de fuego.

Así es como comienza también el Juego de Tronos de la HBO, y con un poco de suerte, iremos viendo los siguientes libros. Esta cadena siempre ha tenido fama, sobre todo en los últimos años, de no cortarse un pelo con lo que saca en pantalla (aunque a veces acabe resultando un tanto gratuito y se parezcan a la versión cultureta de Telecinco), pero también de poner mucho cuidado y trabajo a la hora de rodar una serie. Esta no ha sido una excepción, y a esto se le deben algunas de las mejores cosas que ha tenido este episodio, que no todas:



Los créditos. No suelo fijarme en esta parte, porque a base de ver una serie semanalmente, acaban por aburrirse. Es más, algunas están empezando a reducirlos drasticamente o a prescindir de ellos, pero estos han sido una verdadera obra maestra, y creo que van a pasar muchos episodios antes de que empiece a darle al forward.

La caracterización y ambientación. Aunque era de esperar, Juego de Tronos está más cercana a una edad media realista, que a La leyenda del Buscador, por lo que nada es especialmente bonito ni luminoso: los castillos se erosionan, las ciudades están sucias...incluso tienen el cuidado de no dejarle una dentadura muy sana a los figurantes más cercanos. En los personajes principales, nada brilla demasiado: nadie es excesivamente guapo y hasta los vestidos de la casa Stark son todo lo toscos y prácticos que corresponde a la situación.

El boom del ladrillo, visto por Martin

El Muro. En los libros se han cansado de describirlo, de dar su altura correcta..pero aún así, me sigue asombrando el verlo en pantalla, con un aspecto gigantesco e interminable.

Los personajes. Aunque todavía no aparecieron todos, hay algunos que sobresalen:

Robert Baratheon (Mark Addy), un rey fanegas, putero y cirrótico perdido. Solo con verlo bajar del caballo, ya da pena, o podría servir de campaña para la promoción de una república.


Harry Lloyd, dándolo todo por su público

Viserys Targaryen (Harry Lloyd). No es de las mejores interpetaciones, e incluso parece un pelín sobreactuado, pero el chico da el do de pecho a base de bracear mucho, y sobre todo, poner cara de desquiciado, lo que supone una aportación muy disfrutable y hasta cómica para un personaje odioso. O se le da muy bien, o se ve que su aparición en el capítulo de Doctor Who, Family of Blood, le sirvió de entrenamiento.


Juapo, juapo, non é, pero ten un pelaso...

Jaime Lanister (Nikolaj Coster-Waldau). Creo que no podían haber encontrado a nadie mejor para el papel: La perfecta combinación entre pelo Pantene y la pedazo mandíbula cuadrada, hacen que sea el arquetipo de caballero bastante creído.

Hasta yo me planteé cambiar de animalito oficial

Los huarguitos. Este blog tiende más a los gatos, pero ¿Como resistirse a la aparición de seis adorables cachorritos? No voy a quejarme por haber usado huskies: es preferible un animal de verdad a tirar de efecto informático que tarde o temprano, va a envejecer muy mal. Y aunque los huskies no se parezcan a su contrapartida del libro..¿Alguien sabe donde encontrar un huargo? Si es así, que no dude en comunicárselo a la HBO.

He tenido una pesadilla horrible: soñé que me perseguían las cejas de Groucho Marx

Aunque el apartado negativo va a ser mucho más pequeño, no puedo dejar de quejarme de las cejas de los personajes. Sencillamente, es algo que me pone enferma desde que en el 2001 ví a Orlando Bloom con una peluca rubia: se han gastado un dineral en escenarios, rodaje, caracterización...¿Y se han olvidado de comprar decolorante?

viernes, 21 de agosto de 2009

Juego de Tronos

Como lector habitual, siempre me da mucho miedito cuando Hollywood decide transformar alguno de mis libros favoritos en película o en serie. No voy a decir que siempre salga mal, porque sería mentira, pero es muy, muy raro que alcancen el nivel del libro.
Esto ya sucede con novelas "serias", pero en el género de fantasía la cosa va mucho más allá.
Lo más normal, (con el perdón del Señor de los Anillos), es que el resultado sea mediocre, y en muchas ocasiones penoso (aún me acuerdo la vergüenza ajena que pasé cuando vi Terramar...).


Así que cuando hace ya bastantes meses me enteré de que Canción de Hielo y Fuego iba a ser transformada en serie de televisión me asusté bastante, aunque poco después el susto se vio considerablemente aliviado al saber que la serie iba a emitirse en la HBO.
Y a día de hoy, despues de que hayan ido saliendo noticias a cuentagotas, el casting esté medio completado, y la producción a punto de iniciarse, estoy esperando ver esta serie como agua de Mayo.
De hecho, estoy bastante convencido de que va a ser la serie de la temporada, y desde luego el piloto que espero con más ganas, muy por encima de Caprica, Flash Forward o V. Los motivos son los siguientes:

1. Es una serie de la HBO, así que cuanto menos, va a estar muy currada. También tiene la ventaja de que no van a descafeinar el texto, y se van a ver todas als escenas de sexo, sangre y violencia que abundan en los libros.

2. El texto original. No sé si habeis leído Canción de Hielo y Fuego (excepto Satrian, que se fijo que sí), pero es, para mi gusto, la mejor saga de fantasía que se ha escrito (o se está escribiendo, más bien). No es la típica fantasmada con magos, guerreros y elfos pululando por la campiña. Es muy oscura, muy realista, y con una trama muy compleja e interesante. Sólo con lo que hay en los 2 o 3 primeros libros da de sobra para completar 3 temporadas bien cargadas, sino más.

3. El director. Thomas McCarthy, que así, por nombre, no os sonará una mierda, pero ha sido director de dos peliculones: The Visitor y The Station Agent.

4. Los actores. Es difícil complacer a todo el mundo en estos casos, y más cuando mucha gente tiene unas ideas muy definidas de como debería ser cada personaje. Pero en este caso tengo que decir que el casting que han hecho es espectacular. Hay un montón de actores conocidos y de muchísima calidad:
Sean Bean (El Señor de los Anillos, Troya), Jennifer Ehle (Orgullo y Prejuicio), Peter Dinklage (30 Rock, Nip-Tuck, The Estation agent), Nicolaj Coster-Waldau (New Amsterdam, Virtuality), Tamzim Merchant (Orgullo y Prejuicio, Los Tudor), además de un montón de actores británicos curtidos en el teatro.
Y eso que aún no se ha elegido a la actriz que interpretará a Cersei, para la que se barajan nombres como Elizabeth Banks o Carice Van Houten.

El único problema, es que a día de hoy solo se va a rodar el piloto, a la espera de ver que tal acogida tiene, así que esperemos que esta sea muy buena y no tenga problema en convertirse en serie.
Yo, a día de hoy, me declaro fan incondicional.

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